El turismo ecológico, también conocido como ecoturismo, es básicamente una alternativa al turismo tradicional, respetuosa con la naturaleza. Está basada en el desarrollo sostenible, con el cual se pretende ofrecer una opción más saludable y ecológica a los turistas, además de mirar por las comunidades locales, para que no terminen conducidas a la desaparición, como ha ocurrido en tantas ocasiones. Una variante del turismo tal y como lo hemos conocido siempre que, en los últimos años, está siendo practicada por cada vez más viajeros. Poco a poco, estamos siendo más conscientes del impacto y el efecto que muchas veces tenemos en los lugares que visitamos, y estamos teniendo más presentes a la naturaleza y a los locales, queriendo respetar ambos y cuidarlos.

Dentro de esta tendencia que, como decimos, no deja de ganar adeptos, destaca la presencia de Costa Rica. El país centroamericano se ha situado como uno de los referentes mundiales en ecoturismo, algo que a simple vista puede sorprender, pero que tiene una explicación muy clara que nos hará entender el por qué de esta realidad. Estamos hablando de un país cuyo mayor atractivo siempre ha sido su naturaleza, su biodiversidad, y de un país que tuvo la inteligencia y la sensatez de cuidar estos aspectos en vez de explotarlos, logrando así sacar aún más partido de ellos, y sin dañarlos.

Costa Rica | Grandes viajes

Más del 25% del territorio de Costa Rica está dedicado a parques nacionales, reservas naturales y tierras protegidas, lo cual ya nos da una idea de la importancia de la naturaleza en el país. Las selvas, los bosques tropicales y las playas paradisíacas son protagonistas de la gran mayoría de imágenes del país, lo cual lleva atrayendo a turistas desde el siglo pasado. Pero no ha sido sólo la presencia de esta naturaleza la que ha convertido a Costa Rica en uno de los principales destinos de ecoturismo del mundo, sino también sus políticas.

Desde el Gobierno, se ha impulsado en todo momento la creación de parques naturales, así como la de alojamientos sostenibles y amigables con el medio. De hecho, actualmente se otorga el conocido como Certificado para la Sostenibilidad Turística a aquellos alojamientos que hagan un buen uso de los recursos naturales y no los utilicen de manera equívoca, dañina o furtiva. Una política que ha fomentado la creación de este tipo de hoteles, así como la modificación de algunos que ya existían, lo cual, en cadena, ha provocado que la naturaleza esté aún más protegida.

Como ves, Costa Rica es una combinación perfecta entre lujo y naturaleza, entre relax y deportes acuáticos (por poner un ejemplo). Todo ello sin la masificación a la que estamos acostumbrados, sin que grandes moles arquitectónicas rompan por completo el paisaje, sin que las comunidades locales e indígenas se hayan visto casi obligadas a desaparecer. Un ejemplo de cómo se puede cuidar las maravillas que tenemos, logrando que, además, nos aporten beneficio, pero sin sacrificarlas en ningún momento.