Lo normal es que a un hotel de gran lujo se vaya a disfrutar de todas de sus prestaciones, de un servicio único, de la mejor gastronomía, de instalaciones que extasian solo al verlas... Pero eso no quiere decir que, a veces, sirvan de marco para situaciones muy diferentes. En el último siglo, las habitaciones de los mejores hoteles del mundo han visto cómo en su interior no solo se enamoraban parejas, se decidía el curso de la historia con acuerdos de paz o de reparto económico, sino también cómo algunas vidas se apagaban. Bien tras muchas décadas de aprovechar cada minuto intensamente, o, las más rocambolescas, tras malas rachas que se iban de las manos. Sin querer caer en el morbo, es imposible para los amantes de estas historias aguantar las ganas de ver los aposentos de Coco Chanel en el Ritz de París, con las mismas vistas a la plaza Vendôme que la modista desayunaba todas las mañanas, o acercarse hasta la habitación 434 del Beverly Hilton de Las Vegas, donde se apagó para siempre la voz de la incomparable Whitney Houston. Repasamos estos hoteles con historia, algunas aún no resueltas y con misterios que resolver. ¿Será el siguiente huésped el que encuentre, por casualidad, la pista definitiva? Algunos lo tendrán difícil, pues es habitual que los hoteles 'borren las huellas', cambiando la numeración de las habitaciones, suprimiendo plantas o incluso cambiando de nombre...