Con el aumento del número de personas que viajan, son muchos y cada vez más los destinos que se han visto masificados. Tanto los países que antes no recibían gran cantidad de turistas como los que ya lo hacían desde hace años, están viendo como las cifras de llegadas están creciendo continuamente. Así, no es extraño encontrarnos con el conocido ?turismo de masas? que muchas personas tratan de evitar sin éxito.

Blagaj | Julian Ny?a, CC-BY-SA 3.0

Si tú eres una de esas que no quiere seguir lo ya impuesto, aunque a veces sea inevitable, tenemos unos cuantos consejos para intentar alejarte de esa masa sin perderte las cosas más destacadas de tu destino elegido.

Turistas | Pixabay

1. Dónde comer: a la hora de elegir el sitio para desayunar, comer o cenar, te aseguramos que hay muchos lugares en una ciudad que, quizás no son los de moda, pero sirven igualmente una comida deliciosa. Así, aléjate un poco, no es necesario comer al lado de la Torre Eiffel, ni tampoco tomar un brunch en la terraza del hotel más famoso de

Londres. Aléjate y conoce verdaderamente la ciudad en la que estás.

2. Alojamiento: con el alojamiento pasa prácticamente lo mismo que en el anterior caso. Por supuesto que a todos nos gusta estar cómodos, incluso un poco de lujo siempre es agradable, pero muchas veces nos perdemos lugares maravillosos en los que pasar la noche solo por intentar estar más cerca del centro. Busca más allá, siempre hay maneras de ir al sitio de la ciudad donde todo el mundo está concentrado.

3. No pierdas el tiempo: a todo el mundo le gusta tener recuerdos de sus viajes, pero no pierdas el tiempo. Hacerte esa foto que tiene todo el mundo, comprarte la sudadera típica que posiblemente nunca vuelvas a ponerte? ¿Merece la pena? No te decimos que no te saques fotos, ni que no consumas, pero intenta evitar la búsqueda de la ?foto perfecta? y recuerda que los mejores momentos se quedan en la memoria de cada uno.

4. Socializar con los ?no turistas?: viajes o no acompañado, siempre puedes entablar conversación con alguien que habite en el destino en el que estás. Esta es la mejor manera de conocer realmente una ciudad, alejándote del turismo de consumo y disfrutando del lugar a través de los ojos de un habitante.

5. Por tu propio pie: infórmate del lugar que vas a visitar antes de emprender el viaje. Coge un buen libro, una buena guía o incluso busca algún programa local que enseñe la realidad del lugar desde una perspectiva más experimentada.