En 1997, siete años antes de que Zuckerberg y compañía fundasen Facebook, una web llamada SixDegrees.com trataba de ofrecer básicamente lo mismo: conexión con amigos, familiares y conocidos por medio de mensajes o publicaciones en un muro y posibilidad de rastrear las conexiones entre unos y otros para conocer gente nueva. Llegó a tener tres millones y medio de usuarios, pero tuvo que cerrar muy pronto. Tal vez surgió en el milenio equivocado.

Ahora, los casi 1.600 millones de usuarios activos de la red social por excelencia están mucho más cerca de lo que la vieja norma predica. Un estudio recientemente publicado por la propia Facebook revela que los grados de separación entre un individuo y cualquier otro son 3.57, casi la mitad de esos seis que se supone que median entre las personas y que dieron nombre a la pionera del sector. Internet, por lo visto, es un pañuelo.

La teoría de los seis grados nació en el período de entreguerras, cuando los ensayos sobre la mejor forma de organizar las ciudades, el tráfico o la demografía estaban de moda. Un húngaro llamado  Frigyes Karinthy la formuló por vez primera en 1929, tratando de explicar algo que ahora nos parece evidente: el mundo se estaba achicando y las distancias físicas, gracias a los avances en transporte y comunicaciones, resultaban cada vez más irrelevantes.

Una obra de teatro de 1990 que se convirtió en película en 1993 se encargó de popularizar la tesis: “Todos los habitantes de este planeta están separados por solo seis personas. Seis grados de separación entre nosotros y cualquier otro”.

Parece ser que esta vieja creencia ya no es válida. Las redes sociales han hecho aún más pequeñas las distancias y los grados de separación disminuyen a pasos de gigante. En 2011, cuando un grupo de investigadores de Cornell y la Università degli Studi di Milano colaboraron con Facebook para poner a prueba el concepto por primera vez, los grados de separación entre usuarios eran 3.74.

La red social tenía por aquel entonces unos 720 millones de usuarios. Como ya hemos mencionado, ahora son 3.57 grados los que median entre casi 1.600 millones de fieles. En otras palabras, estamos aproximadamente un 5% más conectados que hace cinco años gracias a la plataforma de Zuckerberg. Las distancias se hacen cortas.

La investigación de Facebook también ha individualizado los registros. El que firma estas líneas, por ejemplo, está separado por una media de 3.31 grados del resto de personas de la red social. Haz clic en este enlace si quieres ver tu dato. Seguramente se enmarque entre 2.9 y 4.2 grados, la franja en la que nos movemos la mayoría.

Grados estimados de separación entre todos los usuarios de Facebook

Antes incluso de que Facebook o las universidades se pusieran a investigar, una aplicación dentro de la plataforma -que se llamaba, por supuesto, Six Degrees- ya intentó reproducir el clásico experimento en las entrañas de la red social. Entre sus casi seis millones de usuarios, los grados de separación eran 5.73, prácticamente los seis del mito de marras que se ha ido derribando con el tiempo.

También Twitter fue objeto de un análisis similar en 2011, cuando un grupo de investigadores de diversas universidades encontró 3.43 grados de separación entre los usuarios de la web del pájaro azul.