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TAMBIÉN EL GALAXY NOTE EDGE Y LOS GEAR S Y GEAR VR

Samsung da palos de ciego, palos de elfo, en la IFA 2014: lanza el Galaxy Note 4

Samsung entró en la IFA como un rapero hortera en un garito: tirando billetes. En su caso, en forma de productos. Así, pudimos ver el esperado Note 4, el nada esperado Note Edge y conocer más detalles sobre Gear S y Gear VR.

Samsung Galaxy Note 4

Samsung Samsung presenta en la IFA el Galaxy Note 4

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Guillermo del Palacio @13370N3 | Berlín
| 03.09.2014 18:36

El tradicional Unpacked de Samsung en la IFA 2014 llegó con varias novedades muy esperadas y otras no tanto, como es el caso de Galaxy Note Edge. Curiosamente, combina líneas continuistas con sus productos con entradas en nuevos mercados y propuestas originales. Eso sí, en ocasiones la impresión es la de estar dando palos de ciego, aunque es una estrategia que los coreanos sí se pueden permitir: tienen dinero suficiente como para comprar los palos que hagan falta y si aciertan, será una buena noticia. Un golpe de remo siempre duele.

El primer palazo no fue de ciego, sino de Légolas. Con sus ojos de elfo, tiene un porcentaje de acierto similar al de Navarro en tiros libres. Y es que el Galaxy Note ya es uno de los mejores teléfonos del sector, gracias a su pantalla, su rendimiento y su batería. Cuando algo funciona, no hay que volverse loco con los cambios (aunque el aluminio en la parte trasera en lugar del plástico a imitación de cuero habría sido una bendita locura) y Samsung no lo ha hecho.

Note 4 es prácticamente idéntico a su predecesor, con los lógicos cambios en componentes (procesador de cuatro núcleos a 2,7 GHz, 3 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento, cámara de 16 megapíxeles...), pero mejor. Estas mejoras se consiguen en parte por software, con nuevas funciones, y en parte con hardware.

Para empezar, la pantalla de 5,7 pulgadas es Quad HD (o, lo que es lo mismo, 2560 x 1440 píxeles de resolución). Y Super AMOLED, así que cuenta con más colores. En principio, esto debería repercutir en la autonomía, especialmente si tenemos en cuenta que solo ha aumentado en 20 mAh (para un total de 3220), pero Samsung asegura que no solo no es así, sino que dura un 7,5% más que en el caso del Note 3. En el tiempo que hemos podido trastear con él en Berlín era imposible comprobarlo, así que por ahora nos fiaremos de su palabra.

Lo que sí hemos visto es que su lápiz S Pen ha sufrido la picadura de un ratón radioactivo. No uno de los que comen queso, sino de los que se alimentan de horas de trabajo pegados a un ordenador, porque ahora tiene sus superpoderes. Seleccionar texto o contenido ahora es mucho más fácil. Llegará, junto al resto del teléfono, en octubre así que Samsung tiene todo el mes para anunciar su precio.

Samsung Galaxy Note Edge

 

Siguiente palo: Note Edge. Se libró de las filtraciones (tal vez gracias a que el foco estaba en el Note 4, que no se mantuvo precisamente en el anonimato). Se trata de una versión especial de este teléfono que llegará a “mercados selectos”, según Samsung. Cómo de selectos, aún es un misterio.

La gran novedad del dispositivo que toma el nombre del guitarrista de U2 está en el lateral derecho de la pantalla, donde en lugar de marco hay... más pantalla. Es decir, que se curva junto al cuerpo del teléfono para ofrecer más opciones y funciones. Ahí se pueden colocar, por ejemplo, las aplicaciones más utilizadas o los controles de la cámara o el reproductor de vídeo y también es posible ver notificaciones. Esto permite que la parte útil de la pantalla únicamente esté ocupada por la información relevante y que los elementos secundarios aparezcan donde no molesten.

Si sobre el papel suena raro, en persona es igual. Tal vez sea cuestión de acostumbrarse, pero desde luego, no enamora en unos minutos. Sí, el físico no lo es todo y el amor de tu vida puede esconderse detrás de una conversación, pero éste por ahora solo habla de su equipo de fútbol 7 y así no liga ni Hugh Jackman. Habrá que echarle horas (si es que España es lo suficientemente selecta, que esa es otra) con un corazón abierto, pero también prudente tras varios desengaños amorosos.

Gear VR

Gear S, por su parte, ya se había anunciado unos días antes de la feria, pero Samsung tuvo la oportunidad de explicar en su presentación qué viene a ofrecer y por qué deberíamos comprarlo. A grandes rasgos, es como ese joven al que sus padres alquilan un piso en un barrio bien: independiente, pero con asterisco. Puede funcionar por sí solo gracias a su ranura para SIM, pero necesita un dispositivo Galaxy compatible para abandonar el nido. Por sí solo, no es más que un pisapapeles venido a más.

Su pantalla curvada de 2 pulgadas es bastante grande y su cuerpo va a la par. Más que un reloj, parece un brazalete. Discreto, desde luego, no es. Es completamente táctil y hasta cuenta con un teclado para contestar a determinadas notificaciones (otra cosa es que sea cómodo), pero no parece que con ello pueda justificar su tamaño. De todos modos, como esto más que de funciones va de gustos, puede que tenga su público.

Por último, Samsung presentó oficialmente Gear VR, un sistema de realidad virtual que ha desarrollado en colaboración con Oculus y en el que el cerebro es Note 4. Aún no hay mucha información sobre el producto, aunque ya se ha abierto el SDK para que los desarrolladores puedan comenzar a crear aplicaciones y contenido. Eso sí, por el momento no se sabe cuándo llegará al mercado ni cuál será su precio.

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