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DECEPCIÓN EN EL NUEVO LANZAMIENTO DE GOOGLE

¿Es el Nexus 6 tan malo como dicen?

Con el Nexus 6, Google se alejó de la estrategia de lanzar terminales con especificaciones de gama alta a precio de gama media. Además, tras dos años de relación dejó a LG y se fue con Motorola, lo que ha tenido ventajas e inconvenientes. En general, las críticas y las reseñas han sido bastante duras con el nuevo dispositivo, pero ¿es tan malo como lo pintan?

Nexus 6

Agencias Prototipo de Nexus 6

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Guillermo del Palacio | @13370N3 | Madrid
| 29.01.2015 14:14

Nexus 4 fue uno de los mejores teléfonos de 2012 y Nexus 5, con sus problemas de batería, estuvo entre lo mejor de 2013 —y 2014—. Sin embargo, Nexus 6 fue una decepción de 6 pulgadas y 649 euros. Y el precio es uno de los principales culpables, claro.

Google nos había acostumbrado a tener una opción económica y pura en Android. Sin capas de personalización horribles y sin necesidad de que un operador subvencionase el terminal en 24 cómodos plazos y un alma. Es decir, que quienes esperábamos que continuase con esta costumbre también tenemos parte de la culpa.

Sea como fuere, si el Nexus 6 hubiese sido 300 euros más barato tendríamos 300 razones menos para quejarnos y posiblemente volvería a estar entre los mejores dispositivos del año. Sin duda. Todos los peros se convertirían en 'noesparatantos' y todo lo bueno crecería como un chaval que pega el estirón. Porque sí: tiene muchas cosas buenas.

Lo primero que llama la atención es el diseño, que bebe —tragos— del Moto X y hasta algún sorbo del iPhone 6. El Nexus 6 es mucho más elegante que el Nexus 5 y tiene un acabado mucho más noble que su predecesor. Además, ha aumentado la pantalla hasta quedarse en casi 6 pulgadas (5,94, para ser exactos), sin que esto repercuta mucho en su peso. No es necesariamente algo positivo (el tamaño, al fin y al cabo, solo importa a quien le importa), pero sí el cambio más importante si olvidamos el precio.

Su nuevo aspecto también ha permitido colocar los altavoces en la parte frontal, una de las señas de identidad de Motorola. Puede parecer algo superfluo, pero el hecho de que estén en un lugar que no se tapa al sujetar el teléfono cambia mucho las cosas.

Por otro lado, el hecho de cobrar más ha permitido incorporar mejores componentes. Al Snapdragon 805 que hace que todo corra como Usain Bolt si se le escapa el metro hay que sumar una batería que —por fin— aguanta un día de uso normal y hasta puede llegar al segundo con un uso moderado. Esto, por cierto, es otra prueba de que somos más propensos a perdonar los fallos si el teléfono no nos arruina. Quien no cargue dos veces al día su Nexus 5, que tire la primera piedra.

A todo esto hay que sumar que fue el primer móvil que llegó de fábrica con Android Lollipop. Aunque el mejor sistema operativo móvil del momento ya ha llegado a otros dispositivos (pocos), disponer de él nada más sacar el terminal de su —descomunal— caja es un punto a favor.

Entonces, ¿es malo el Nexus 6? No. En absoluto ¿Es bueno? Tampoco. Y sí, el problema es el precio. No es que sea caro (no deja de ser 50 euros más barato que el iPhone 6 más económico), sino que es demasiado caro como para justificar problemas como su pantalla (que, en ocasiones, parece aplicar filtros de Instagram a los blancos) o que su cámara funcione tan mal cuando las condiciones no son perfectas (aunque esto podría mejorar algo por software).

Por el momento supone un punto y aparte en una línea de teléfonos que se puede considerar histórica. Si el punto se transforma en final, se tratará de una historia agridulce.

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