Los drones han pasado en los últimos años de convertirse en dispositivos exclusivos y fuera del alcance de la mayoría de usuarios, a ser uno de los juguetes preferidos por grandes y pequeños, así como en valiosas herramientas de trabajo en los entornos más hostiles. Estamos acostumbrados al dron volador, el cuadricóptero tradicional para ocio, desde los caros DJI a los más básicos de juguete que podemos encontrar en las tiendas chinas y que no cuestan más de diez euros. Pero lo que se ha explorado poco es el dron acuático, aquel pensado para poder surcar las olas y mostrarnos el fondo marino.

Características del dron Chasing Dory

También hemos acostumbrado a ver drones acuáticos de grandes dimensiones y precio prohibitivo. Pues bien, este Chasing Dory precisamente es un dron de pequeñas dimensiones y un precio más que contenido, que está al alcance de todos, siendo más barato que la mayoría de drones de medio tamaño de los principales fabricantes. Este dron tiene un tamaño muy compacto, de hecho cabe sin problemas en cualquier mochila, y pesa solo 1.3 kilos. Hay que decir que no es un dron 100% inalámbrico, como estamos acostumbrados, sino que debe ir conectado a un cable que va a su vez a una boya, para evitar perderlo y alimentarlo, necesario para poder utilizarlo.

Este cuenta con una cámara con una apertura de f/1.6 y una lente gran angular de 100 grados. Igual que un dron volador mantiene la altura de manera automática, este también puede hacer lo propio dentro del agua, manteniéndose siempre a la misma altura de forma automática, sin tener que hacer nada. En caso de querer variar la profundidad a la que se mueve el dron, tenemos la posibilidad de inclinarlo 45 grados positivos o negativos para modificar el rumbo debajo del agua.

Este dron se puede controlar con el smartphone, en este caso de manera inalámbrica, y cuenta con un método de control cooperativo muy divertido. Ya que permite que una persona controle el rumbo del dron, y que otra haga lo propio con los controles de la cámara. Como en los drones voladores, este dron acuático también emite en tiempo real lo que está captando su cámara a la pantalla del móvil. Además podemos hacer también en tiempo real retransmisiones en redes sociales con nuestras exploraciones submarinas. Tanto la cámara de fotos, con una apertura idónea para lugares con poca luz, así como los focos con los que está equipado este dron de 250 lúmenes, son suficientes para que puede obtener fotos coloridas y luminosas de la fauna en el agua.

Puede alcanzar una velocidad de 1,5 nudos, y sumergirse hasta 15 metros, dependiendo del cable de conexión que estemos utilizando para la boya que lleva aparejada. Cuenta con un almacenamiento interno de 8GB, lo que unido a la conectividad Wifi permite ver los vídeos y fotografías que están guardados en su memoria desde el teléfono móvil. Dos horas de carga da su batería nos permite contar con hasta una hora de exploración bajo el agua. Sin duda uno de los aspectos más interesantes es el de su precio, ya que está disponible en Kickstarter por unos 317 euros al cambio, estando programada su entrega para el próximo mes de octubre.