NO LO PERMITAS
Por qué una mosca en tu plato es más peligrosa de lo que crees
Lo mejor es proteger la comida o descartarla si ha estado expuesta demasiado tiempo.

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¿Te ha pasado que una mosca se posa en tu comida… y piensas "bah, se va en un segundo"? Pues ojo, lo que parece inofensivo puede ser una trampa microscópica.
Las moscas pasan buena parte del día revoloteando por basura, desechos, materia en descomposición… lugares cargados de microorganismos potencialmente peligrosos. Cuando una mosca aterriza sobre esos entornos, sus patas y cuerpo quedan "recubiertos" de bacterias, virus o parásitos.
Si esa misma mosca luego se posa en tu plato, puede transferir esos microbios a la comida.
Si la comida lleva ya un rato expuesta, como en buffet, tienda o al aire libre, los gérmenes tienen tiempo de multiplicarse y producir toxinas.
¿Significa eso que morirás por comerte un bocado tras una mosca? No necesariamente. Si la comida está recién servida y caliente, el riesgo suele ser bajo.
Pero si la comida ha quedado al descubierto mucho tiempo, o la mosca ha estado varias veces sobre ella, el peligro aumenta: posibles intoxicaciones, gastroenteritis o infecciones transmitidas por bacterias como la Salmonella.
Así que la próxima vez que veas una mosca en tu plato, no la ignores: lo mejor es proteger la comida o descartarla si ha estado expuesta demasiado tiempo.
Además, conviene recordar que las moscas no solo transportan microbios en sus patas. Al alimentarse, liberan saliva para descomponer la comida antes de ingerirla, y en ese proceso pueden dejar aún más microorganismos sobre la superficie. Es un mecanismo natural para ellas, pero poco apetecible desde el punto de vista sanitario.
La clave, como casi siempre en seguridad alimentaria, está en la prevención: cubrir los alimentos, evitar dejarlos a temperatura ambiente durante largos periodos y mantener una buena higiene en la cocina. En exteriores, usar tapas o mallas protectoras puede marcar la diferencia. Puede parecer una exageración por "una simple mosca", pero cuando se trata de salud, los detalles invisibles son los que más cuentan.
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