CAMBIOS FÍSICOS
Artemis II: Las fotografías que muestran el antes, durante y después de los astronautas
Por fuera parecen más deteriorados, pero el tiempo, en realidad, ha pasado un poco más despacio para ellos.

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Las imágenes de los astronautas de la misión Artemis II antes, durante y después de su viaje alrededor de la Luna dejan algo claro: el cuerpo humano no sale igual del espacio. Aunque han pasado solo unos días fuera de la Tierra, los cambios físicos son visibles y, en algunos casos, sorprendentes.
En las fotos previas al despegue se les ve en plena forma. Sin embargo, en las imágenes tomadas durante el vuelo y tras su regreso, el aspecto es ligeramente distinto. No es que hayan envejecido de golpe, pero sí se aprecia cierta pérdida de tono muscular o un aspecto más cansado.

Esto tiene una explicación bastante sencilla. En microgravedad, el cuerpo deja de trabajar como lo hace en la Tierra. Los músculos se usan menos y los huesos pierden densidad porque ya no tienen que soportar el peso corporal. Aunque los astronautas hacen ejercicio a diario, no es suficiente para evitar del todo estos efectos, y al volver necesitan un tiempo para recuperarse.

También cambia la forma en la que se distribuyen los fluidos en el cuerpo. En el espacio, la sangre y otros líquidos tienden a subir hacia la parte superior, lo que puede hacer que la cara se vea más hinchada de lo normal. Es uno de los detalles más visibles en las imágenes tomadas en órbita.

Sin embargo, hay algo totalmente contradictorio. Según la teoría de la relatividad de Albert Einstein, el tiempo no pasa exactamente igual en todas partes. Debido a la velocidad y a las diferencias de gravedad, los astronautas han envejecido un poco menos que las personas en la Tierra. Eso sí, la diferencia es mínima, apenas fracciones de segundo, imposible de notar a simple vista.
Entonces por dentro son un poco "más jóvenes", pero por fuera pueden parecer lo contrario.
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