LAS ANSIADAS VERIFICACIONES

LAS ANSIADAS VERIFICACIONES

Así se venden las verificaciones en Instagram: existe un mercado negro

Exhibir un icono azul con el tick hacia arriba al lado del nombre es todo un orgullo en las redes sociales. En Instagram significa algo incluso más importante que otras, como Twitter y Facebook, pues las verificaciones en la plataforma de fotografías son bastante exclusivas.

Redes sociales
Redes sociales | LoboStudioHamburg en flickr cc

Pablo G. Bejerano | @pablogbej | Madrid | 22/09/2017

Cuando las verificaciones empezaron en Twitter, debido sobre todo a la afluencia de perfiles falsos que se hacían pasar por famosos, solo estaban accesibles a unos pocos. Y es que el problema era evitar que un falso Obama o una falsa Lady Gaga ganaran seguidores gracias al nombre y a una foto de perfil del personaje. También para que se evitara la confusión cuando algunos de estos suplantadores publicaba tuits polémicos.

Así que antes solo Obama, Lady Gaga y una docena más tenían cuentas verificadas. Hoy en día, tu vecino Juan Francisco Martínez, padre orgulloso e ingeniero petroquímico a tiempo parcial, también tiene el icono azul de verificación.

En Facebook y en Twitter cada vez es más sencillo obtener la verificación. Sin embargo, no ocurre lo mismo con Instagram. En esta red social se ha impuesto un sistema más estricto para que una cuenta obtenga el respaldo oficial. Los honores no se pueden solicitar para que sean concedidos de forma automática ni, por supuesto, comprados. Son los empleados de la plataforma quienes deciden, tras un proceso riguroso de análisis (de seguidores, influencia, dedicación de la cuenta) si el perfil es merecedor de la insignia.

Esta es la teoría, impresa en las políticas de la red social. Sin embargo, existe un mercado negro donde se venden verificaciones para Instagram. Tal y como publicada Mashable, hay intermediarios que son capaces de conseguir una verificación por unos cuantos miles de dólares. El precio variará según los seguidores del perfil, su influencia y otros datos que normalmente la plataforma mira al conceder su insignia.

Dependiendo de estas métricas será más o menos difícil conseguir la verificación. También costará más o menos dinero. Esto es lo que comentan varios de estos intermediarios consultados por Mashable. Su forma de trabajar pasa por encontrar a posibles compradores de verificaciones. A partir de ahí se comunican con un contacto suyo que trabaja dentro de Instagram.

Instagram | Agencias

El empleado de Instagram se quedaría una comisión y el intermediario se llevaría el resto del dinero. Aunque a veces la comisión puede ser más alta que los honorarios del intermediario, según comenta una de estas personas.

¿El precio? Uno de los intermediarios afirma que ha vendido iconos azules por entre 1.500 y 7.000 dólares. Al parecer, Instagram está al corriente de esta actividad, pero de momento no ha podido detenerla.

En esta red de 700 millones de usuarios se mueve mucho dinero. Instagram ya supuso en 2016 el 15% de los ingresos milmillonarios de Facebook y se prevé que este año represente un 20%. Los anunciantes le han tomado cariño a la plataforma e invierten grandes sumas de dinero en anuncios. Este entusiasmo que hace correr los dólares es un reflejo de los otros dólares que también se gastan en Instagram: aquellos que van directamente a los influencers.

Son muchas las marcas que pagan a cuentas populares para que se hagan fotos con sus productos y les garanticen una publicidad cercana a los usuarios, que ya se identifican con perfiles a los que siguen e incluso admiran. Y claro, tener una cuenta verificada juega a favor para conseguir un contrato con un anunciante.

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