No es muy difícil encontrar pisos de 10 o 20 metros cuadrados por más de 500 euros si hablamos de una ciudad como Madrid. Quienes opten (o no tengan más remedio) por vivir en uno de los denominados 'minipisos', deben de tener en cuenta que para entrar a habitar en uno de ellos se le requerirían, generalmente, el mes corriente, el mes de fianza y el mes de agencia, unos 1.500 euros de golpe.

Un equipo de Más Vale Tarde ha llamado a varios anunciantes y se ha hecho pasar por personas interesadas en uno de estos pisos, y ha comprobado que los propietarios o agentes inmobiliarios no tienen ningún problema en reconocer que son "infraviviendas".

En una de las llamadas han preguntado por un piso de diez metros cuadrados por el que piden 450 euros y tres mensualidades para poder entrar. "Sé que es pequeño y que el precio puede que esté desmesurado. No sé qué quiere que le diga, ¿que es una infravivienda?, tal vez...", reconoce el agente. Y añade que la vivienda está "dentro de la reglamentación".

"Que no sea lo óptimo para los cánones modernos o contemporáneos, pero bueno, yo le digo, no he inventado este negocio", ha continuado excusándose el empresario. Otra de las viviendas con las que han contactado, y sobre la que puedes conocer más en el vídeo que acompaña estas líneas, no tiene espacio ni para una lavadora.