Llegar a la playa y encontrarse con una brutal invasión de algas es lo que sufre parte de la costa de Cádiz. Es una especie de origen asiático que llegó al Estrecho en 2016 en los lastres de los barcos mercantes y se ha extendido a una velocidad extrema.

El fondo marino está plagado de esta especie que echa para atrás a los bañistas y trae de cabeza a los pescadores. Cada día al volver de faenar se encuentran con la misma imagen: se les rompen las redes por el peso del alga y, además, no hay rastro de peces.

Manuel Suárez, Patrón mayor de la Cofradia de Pescadores de Tarifa, comenta que lo que se puede ver en el vídeo "es la punta del iceberg, no es ni un 0.5% de lo que hay amarrado dentro", ya que, si no hay peces, ellos no pueden pescar.

Los pescadores piden que se incluya de inmediato en el catálogo de especies invasoras y se apliquen medidas urgentes. 'Ecologistas en acción' denuncia que el alga está eliminando especies autóctonas y otras exóticas.

"Esto se va haciendo capa debajo del agua, asfixia a la autóctona de aquí y asfixia a las especies animales acuáticas", informa Isabel Torres, colaboradora Verdemar, de 'Ecologistas en acción'.

Desde la Consejería dicen que es el gobierno local quien tiene que hacerse cargo del problema. El alcalde ya ha explicado que prevé destinar 10.000 euros a la retirada del alga, pero cree que van a necesitar refuerzos mayores por parte de la Administración.

Mientras, los pescadores siguen calificando la plaga de catástrofe medioambiental y defienden que el turismo se va a ver resentido si no se ponen ya soluciones.