Maravillas electrónicas e 'instagrameables'
De tumbas sagradas a pistas de baile: las raves que amenazan el legado de Petra o las pirámides de Egipto
El contexto La mayoría de los asistentes a estas fiestas son turistas atraídos por una experiencia exclusiva: bailar, beber y fotografiarse frente a una de las maravillas del mundo en un evento diseñado para ser tan espectacular como 'instagrameable'.

Resumen IA supervisado
Las pirámides de Giza, históricas tumbas faraónicas, se han transformado en escenarios de festivales de música electrónica, atrayendo a más de 15.000 turistas que buscan experiencias únicas y 'instagrameables'. Esta tendencia de utilizar enclaves históricos para espectáculos se ha expandido por Oriente Medio, incluyendo lugares como el templo de Hatshepsut y Petra. Sin embargo, la comercialización del patrimonio ha generado un debate en Egipto, donde profesionales han demandado al Ministerio de Turismo. Alegan que las vibraciones de los equipos de sonido y otros elementos pueden dañar estos monumentos milenarios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si los faraones levantaran la cabeza, probablemente les costaría reconocer el destino de sus monumentales tumbas. Lo que durante milenios simbolizó el tránsito hacia la vida eterna se ha convertido en el escenario de otro tipo de culto: el de la música electrónica, las raves y las redes sociales.
Las pirámides de Giza, uno de los patrimonios arqueológicos más importantes del planeta, son hoy el escenario habitual de festivales que reúnen a más de 15.000 personas. La mayoría son turistas atraídos por una experiencia exclusiva: bailar, beber y fotografiarse frente a una de las siete maravillas del mundo (nuevo o antiguo) en un evento diseñado para ser tan espectacular como 'instagrameable'.
La tendencia de convertir enclaves históricos en escenarios para grandes espectáculos se ha extendido por Oriente Medio. Lugares como el templo funerario de la faraona Hatshepsut o Petra, excavada en la roca en el siglo I antes de Cristo, también han acogido eventos musicales que mezclan patrimonio, turismo y entretenimiento.
Sin embargo, y como cabía esperar, esta explotación del patrimonio ha abierto un intenso debate. En Egipto, un grupo de profesionales del patrimonio ha decidido llevar esa preocupación a los tribunales. Han presentado una demanda contra el Ministerio de Turismo al considerar que la celebración de grandes festivales en la meseta de Giza pone en riesgo la integridad del conjunto arqueológico.
Los denunciantes sostienen que las vibraciones provocadas por los potentes equipos de sonido, junto con el uso de láseres, estructuras escénicas y montajes de gran formato, pueden afectar a la conservación de unos monumentos que han permanecido en pie durante miles de años.