Ciberdelincuencia
Suplantan el número de teléfono de la Comandancia de Madrid en una oleada de estafas 'call vishing' para lograr datos personales y bancarios
¿En qué consiste? Los estafadores se identificaban falsamente como agentes y amenazaban a sus víctimas con consecuencias legales inminentes si no pagaban un inexistente crédito impagado. Mediante una app, tomaban el control remoto y total del dispositivo móvil.

Resumen IA supervisado
La Guardia Civil ha alertado sobre una serie de estafas telefónicas en las que ciberdelincuentes suplantan la identidad de la Comandancia de Madrid. Utilizando la técnica de 'call vishing', los estafadores contactan a las víctimas fingiendo ser agentes del cuerpo para informarles de una supuesta estafa. Durante la llamada, emplean presión psicológica y amenazas de consecuencias legales para obtener datos personales y bancarios. Además, guían a las víctimas a través de WhatsApp para instalar software que les permite controlar remotamente sus dispositivos. La Comandancia recomienda colgar ante sospechas, no compartir información privada y verificar la autenticidad de las llamadas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Varias personas han comunicado a la Guardia Civil que han recibido llamadas del número de teléfono de la Comandancia de Madrid, en las que un supuesto agente del cuerpo les informaba de que habían sufrido una estafa y de los pasos a realizar para evitar que se materializara.
Según ha informado la propia Comandancia, los ciberdelincuentes han suplantado la identidad de la institución para llevar a cabo una oleada de estafas telefónicas conocidas como 'call vishing' y lograr, mediante la presión psicológica, que las víctimas les dieran sus datos personales y bancarios.
El fraude comenzara con una llamada en la que los estafadores se identificaban de forma falsa como agentes o representantes de la Comandancia. Usaban un tono urgente y autoritario, informando a la víctima de que arrastraba una estafa económica pendiente o un crédito impagado.
En la conversación, los estafadores intimidaban a los usuarios amenazándolos con consecuencias legales inminentes, como detenciones policiales o el embargo inmediato de sus cuentas bancarias si no hacían efectivo el pago o validaban sus credenciales en ese mismo instante.
En ese momento, los atacantes facilitaban a la víctima un número de teléfono para trasladar la conversación por WhatsApp y así guiarle para la solución del problema.
Es entones cuando convencían a la víctima par descargar una herramienta de soporte técnico que permitía a los estafadores controlar de manera remota y total su teléfono móvil, permitiendo así su acceso a las aplicaciones bancarias.
Para llevar a cabo este tipo de estafas telefónicas, los ciberdelincuentes usaban el llamado 'spoofing', una técnica que hace que aparezcan números de teléfono legítimos en las pantallas de las víctimas.
La Comandancia aporta unas pautas clave para prevenir este tipo de situaciones. La primera es colgar de inmediato ante cualquier sospecha, tono amenazante o exigencia de dinero urgente. La segunda, no facilitar datos privados. Ninguna institución pública, cuerpo policial o entidad financiera solicita contraseñas o numeraciones completas de tarjetas de crédito con una llamada entrante. La tercera es la de verificar todo de forma independiente, colgando y contactando con el servicio oficial de atención al cliente de la entidad financiera o ir a dependencias policiales.