La obsesión por conseguir seguidores y 'likes' en redes sociales puede llegar a traspasar todos los límites. Muchos usuarios fingen una vida que no tienen, ponen en peligro su integridad o incluso vulneran los derechos fundamentales de otras personas.

Eso último es lo que ha pasado con el reto viral denominado #becachallenge, en el que usuarios de redes sociales gastan "una broma" a un amigo o familiar pidiéndole "dar pena" fingiendo una discapacidad para conseguir una ayuda económica. 'Enana', 'sorda', 'coja', 'subnormal', 'retrasada' son los adjetivos que los usuarios utilizan para referirse al supuesto familiar.

Unos vídeos que han hecho que el colectivo de personas con discapacidad se movilice y denuncie, a través del hashtag #stopbromabeca, lo que se está haciendo contra ellos. La impulsora de este movimiento es María Rodríguez (@maria5sentidos), una madre de Huelva, que ha lanzado un vídeo-denuncia en redes sociales con el que invita a "reflexionar" sobre este reto que acumula más de 15,5 millones de visualizaciones en TikTok. Utilizando la discapacidad, "en todas sus formas y sentidos lanzando un mensaje que vulnera, discrimina y daña" a las personas con diversidad funcional, un colectivo, según señala María, "olvidado" e "invisible" para la sociedad.

Una "pequeña gran revolución" que busca la concienciación social

María es madre de Farid, un niño de casi diez años que está diagnosticado de Síndrome de Joubert con defecto orofaciodigital, una de las consideradas enfermedades raras por su bajo índice de prevalencia. Por ello, esta mujer de Huelva ha lanzado la iniciativa #stopbromabeca tanto en redes sociales como en Change.org para, según relata a laSexta.com, "dar voz" a lo que muchas personas "ignoran". Así, ha iniciado una "pequeña gran revolución" junto a miles de personas con nombres y apellidos a los que este challenge les ha despertado "un sentimiento de indignación muy grande".

Una broma "macabra", que califica "como un grave delito de odio", y por la que reivindica la misma concienciación social que se tiene cuando se vulneran los derechos de otros colectivos. "La violencia hacia la discapacidad está tan normalizada que este reto se ha convertido en viral y en objeto de risas. Lo peor de todo, es el silencio que existe ante esta situación. Si cambiáramos las palabras que se dicen en los vídeos por otras donde hay mucha concienciación social, esto ya se habría frenado", se queja.

La iniciativa impulsada por esta madre busca parar el polémico reto y que las instituciones tengan conocimiento de ello para tomar las medidas necesarias. Un challenge que a pesar de haber sido denunciado por miles de personas, continúa creciendo en Internet debido a que redes sociales como TikTok e Instagram entienden que no incumplen sus normas. "Se equivocan", asegura Rodríguez, que asegura que en las normas de comunidad, TikTok especifica: "Definimos el discurso o el comportamiento de odio como el contenido que ataca, amenaza, incita a la violencia o deshumaniza de alguna manera a un individuo o grupo sobre la base de los siguientes atributos protegidos: raza, etnia, origen nacional, religión, orientación sexual, género, identidad de género, enfermedad grave, discapacidad o condición de inmigrante".

Precisamente el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha instado este miércoles a esta plataforma de vídeo a retirar "de inmediato" el reto viral "por su carácter denigratorio hacia distintos sectores y grupos sociales, como las personas con discapacidad".

Rostros conocidos se unen a la denuncia

El humorista Jorge Cadaval, de Los Morancos, ha querido mostrar su indignación con este reto viral a través de una historia colgada en su perfil de Instagram. "No a reírte en las redes de las discapacidades de los demás. El respeto empieza por respetarte a uno mismo", ha asegurado.

Laura Baena, de Malasmadres, también se ha unido a la denuncia asegurando que lo que está ocurriendo en las redes sociales es "de vergüenza".

El mundo de la política también se ha hecho eco. La portavoz de Unidas Podemos en las Cortes Valencianas, Pilar Lima, ha comentado el vídeo-denuncia de María en su cuenta oficial de Twitter. "Capacitismo, discafobia, y audismo. Y, sobre todo, no tiene maldita gracia", comenta. "Una recomendación: 'sordomudo' no usarlo, es un término obsoleto que denota total ignorancia sobre nosotras. Se dice personas sordas", añade la coordinadora autonómica que tiene una discapacidad auditiva.

Otra política que se ha pronunciado ha sido la portavoz de Más Madrid, Mónica García, que califica el reto de "desagradable, ofensivo e injusto" y añade: "Hay que tener muy poca humanidad para reírse de quien tiene diversidad funcional y necesita apoyo".

El bailarín y coreógrafo Rafa Méndez, el 'youtuber' Malbert, el rapero Rapsusklei o el concursante de 'Gran Hermano 12' Eduardo Palomino que también tiene discapacidad auditiva, han sido otros de los rostros conocidos que se han unido al movimiento.

En las redes sociales, "no todo vale por un 'like'"

Aunque la finalidad de el reto viral #becachallenge era la de conseguir 'me gusta', reproducciones y nuevos seguidores, algunos de los protagonistas de los vídeos han pedido perdón públicamente tras la repercusión del #Stopbromabeca e incluso han retirado sus bromas de las redes sociales como es el caso del 'tiktoker' @rasanabria. Y es que, según concluye la impulsora del movimiento, "no todo vale por un 'like'".