Al más puro estilo del Arca de Noé, Paul 'Pen' Farthing consiguió evacuar de Afganistán a cerca de dos centenares de perros y gatos abandonados que estaban al cuidado de su ONG, Nowzad. Sin embargo, el personal afgano de su organización tuvo que quedar atrás, lo que ha provocado una agria polémica en su país de origen, Reino Unido.

La aeronave aterrizó este fin de semana en el aeropuerto británico de Heathrow después de un intenso debate con las más altas esferas del país, que incluyó la filtración de un audio al 'Sunday Times' con amenazas a funcionarios del Ministerio de Defensa de Reino Unido para conseguir evacuar a las 173 mascotas.

"He servido durante 22 años en los marines y no voy a permitir que gente como tú me toque los cojones", decía el audio, donde insistía en conseguir el permiso para evacuar al personal de la ONG y a los animales. Pero la 'Operación Arca', como se ha conocido al operativo, solo consiguió sacar de Afganistán al propio Farthing y a los animales: los 24 voluntarios afganos de su personal fueron retenidos por los talibanes.

 

Al tiempo que Farthing era evacuado, se calcula que más de mil afganos en la lista de las autoridades inglesas no han podido ser repatriados, después de que terminaran las evacuaciones el pasado sábado. De hecho, fuentes de Defensa que cita 'The Mail On Sunday' han tachado la 'Operación Arco' de Farthing como "una locura que ha costado vidas".

"¿Qué dirías si enviara una ambulancia para salvar a mi perro en lugar de salvar a tu madre?", así de contundente se expresó el diputado conservador Tom Tugendhat, veterano de la guerra en Afganistán, en una entrevista en la cadena de radio local LBC.

Ahora los animales se encuentran en cuarentena en el aeropuerto, donde podrían ser sacrificados si les detectan enfermedades.