En la lista de tareas que todas las mañanas Rubén tiene por delante al cruzar el umbral del colegio de la sierra de Madrid en el que trabaja, hay una barrera que, cada día, se le atraviesa. Es una fecha, una muy concreta, señalada en rojo en su calendario: el fin del primer trimestre. Porque él, maestro interino de 24 años, imparte sus clases de refuerzo a los niños de Primaria a contrarreloj. El tiempo se le acaba, y no porque lleguen las vacaciones, no. Sino porque no se le renueva el contrato.

Los más de mil profes COVID -aquellos docentes que fueron contratados por la Comunidad de Madrid para impartir refuerzo en las aulas en un intento de paliar las dificultades en el aprendizaje que los alumnos han sufrido durante el confinamiento- fueron el pilar central de la estrategia para la vuelta al cole, pero ahora, apenas tres meses y medio después, se van a ver en la calle.

No por falta de necesidad en los alumnos, como denuncian los sindicatos. O por falta de disponibilidad. Es, sencillamente, porque al Gobierno autonómico no le salen las cuentas. Así lo ha confirmado el consejero de Educación madrileño, Enrique Ossorio, esta misma semana. “Son 370 millones de gasto este primer trimestre. No hay comunidad autónoma que lo aguante”, adujo en la Asamblea regional.

Mientras, los alumnos continúan igual.

Estos profesores atienden a 20.000 alumnos madrileños

En juego, mientras, está todo el sistema de vuelta al cole COVID. Porque, aunque en principio estos docentes tan sólo iban a impartir materias de refuerzo, por la saturación del sistema, por los desdobles y por las bajas por contagio o cuarentenas, se han visto dando clase como tutores o especialistas, haciéndose cargo de desdobles o de clases en las que se ha bajado la ratio para intentar disminuir las posibilidades de transmisión entre los 20.000 alumnos de la Comunidad de Madrid que reciben sus lecciones.

No como una tendencia puntual: ellos mismos reconocen -y así lo reflejan las asociaciones sindicales- que, ante tal situación de saturación y emergencia, “es imposible decir que no”. “¿Qué haces, les dejas tirados porque no te han contratado para eso? Somos maestros y son nuestros alumnos”.

Aprendizaje estancado por el confinamiento

Fue el pasado 26 de agosto cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció la contratación de 10.610 docentes para este curso escolar teñido por la pandemia. Este refuerzo formaba parte de una estrategia superior para tratar de arrancar con las clases de la manera más normal posible, algo que “obsesionaba” a la líder madrileña, según relatan fuentes del Gobierno a laSexta.com.

Esta operación refuerzo era algo que los colegios madrileños necesitaban como agua de mayo. Tras el confinamiento y con la instauración de la teleeducación a marchas forzadas desde el mes de marzo, muchos críos no habían podido seguir en condiciones con sus clases. Ya no sólo por el temario y los conocimientos: el haber pasado tanto tiempo sin salir de casa y sin relacionarse había sido lesivo para su desarrollo y aprendizaje.

Otros, en cambio, se habían mantenido. La disparidad era total y complicaba el nuevo curso.

La vacuna, si llega, no curará las dificultades educativas

Sandra, profesora de refuerzo COVID

Por eso, cuando a Sandra, una maestra interina de 29 años del municipio de Guadalix de la Sierra, al norte de la Comunidad de Madrid, la llamaron, en los primeros días de septiembre, en el tiempo de descuento para el arranque del curso, para ocupar una de las plazas de refuerzo, no lo dudó. No sólo por el hecho de incorporarse al trabajo para el que se había preparado y aprobado una oposición, sino por el reto que suponía.

“Desde el primer momento se dijo que era para el primer trimestre, pero se dejaba entrever que, dependiendo de cómo fuese evolucionando la pandemia, podría haber posibilidades. o no, de seguir. Pero ya no es sólo por la pandemia, sino que la vacuna, si llega y cuando llegue, no va a curar las dificultades que tienen los niños. Necesitan un refuerzo. Tampoco va a solucionar las bajas o el sistema”, suspira. Ella imparte clases en un desdoble -una clase de edades mixtas- del primer nivel de Primaria -1º, 2º y 3º curso-.

Andalucía, CLM o Murcia sí los mantienen

Así, ataviada cada jornada escolar con su mascarilla y ayudando, cuando es necesario, haciendo sustituciones o cubriendo huecos ante bajas por confinamientos, se ha visto ahora en el tiempo de descuento. Mientras que otras comunidades autónomas como Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia o Canarias sí que se han decidido a ampliar al resto del curso a los profes COVID, Madrid no.

Los afectados en la Comunidad de Madrid son, en total, 1.117 docentes de refuerzo para alumnos con dificultades (500 en Primaria y 617 en Secundaria), según cifras facilitadas por la propia Consejería de Educación.

“El 35% de todas las contrataciones en España se han hecho en la Comunidad de Madrid”

Enrique Ossorio, consejero de Educación

Y no tiene pinta de que la situación vaya a variar. Al menos, eso se desprende de las palabras de Ossorio y de la postura de la Consejería, en conversación con esta cadena. “Había que contratar 10.600 profesores, pero, como consecuencia de las sustituciones, llevamos 17.000 contrataciones”, alega en sus intervenciones públicas. “El 35% de todas las contrataciones en España se han hecho en la Comunidad de Madrid”, afirma.

A sus ojos, esa tarea de refuerzo ya está más que cumplida. “Nosotros desde el principio, desde que concluimos el curso aquel 30 de junio, siempre planteamos que una de las medidas más importantes era el refuerzo de los alumnos que el curso pasado, lógicamente, sufrieron mermas en su educación de manera inevitable. Por eso contratamos a 1.117 profesores, más 200 educadores en Infantil. Se les contratará, dijimos, en el primer trimestre, porque esto es para compensar el curso anterior”. Y esa fecha ha llegado.

Alumnos, familias y docentes "abandonados"

Sin embargo, la situación que se vive en las aulas ha hecho que tanto los 1.300 profes COVID como los sindicatos exijan que se mantengan estos puestos hasta el final del curso escolar, al menos. Las organizaciones CCOO, ANPE, CSIF y UGT ya se han puesto en guerra.

Lo explica Teresa Jusdado, responsable de UGT Educación en Madrid, para laSexta.com: “Debido a la ausencia de profesorado de algunas especialidades, algunos docentes han tenido que desempeñar, además, otras funciones, como la de sustitución de tutores y especialistas. UGT considera que estos docentes tan necesarios antes de la pandemia actualmente son imprescindibles en los centros para la atención al alumnado más vulnerable”.

"La consejería no puede abandonar a docentes, ni al alumnado ni a las familias"

Sindicatos

“La situación de emergencia sanitaria no ha concluido. La consejería no puede abandonar en estos momentos a los equipos docentes, ni al alumnado ni a las familias. Y debe anunciar cuanto antes la prórroga de los contratos COVID”, sintetiza. En la misma línea se manifiesta Isabel Galvín, su homóloga de CCOO: “Este tema no está en Mesa Sectorial siquiera. Hemos solicitado los sindicatos, unitariamente, una reunión con el consejero. Nos ha contestado, pero no nos ha dado fecha. Este tema no se ha tratado en ninguna parte, no ha habido interlocución. Nos enteramos por las declaraciones del consejero en la Asamblea”.

Lo cierto es que estos docentes se han visto en una situación muy diferente a la que imaginaron. Sobre todo porque, según detectan, las carencias de los alumnos siguen ahí y están lejos de ser superadas. “A raíz de los profesores tutores y evaluaciones del alumnado, hemos ido viendo que estos alumnos siguen necesitando nuestro apoyo y nuestra atención. Un trimestre no es suficiente”, mantiene Rubén, que se hace cargo de alumnos desde 2º de Primaria a 5º. “No se han cubierto los objetivos de aprendizaje. No se han hecho evaluación, ni diagnóstico. No pisan las aulas ni la realidad”, se lamenta.

Es una opinión compartida por Sandra. “Es imposible, es una realidad triste, pero las dificultades de aprendizaje no sólo las ha generado la pandemia, que las ha agravado, pero ya estaban ahí”. Así, indica, curricularmente, muy pocos niños se han adaptado al nivel esperado.

Otros docentes, que no forman parte de este cupo y que gozan de su plaza, tiene una visión similar. Cristina es tutora de un grupo mixto de 11 alumnos de 1º de Primaria y 6 alumnos de 2º. “Esas dificultades es imposible solventarlas en un único trimestre. Es necesaria la prórroga de los contratos de refuerzos COVID”, relata.

Disparidad de niveles y recursos

Por ejemplo, en su tutoría, de un colegio madrileño cercano ya con el límite con la provincia de Ávila, actualmente la clase se encuentra “en una disparidad de niveles”. “Hay alumnos de primero que no saben leer, otros que van súper bien y alumnos de segundo todos ellos con un nivel muy, muy bajito, algunos ni siquiera no saben leer”, explica. “Gracias a que cuento con una compañera de refuerzo COVID se puede atender mucho mejor y de manera más individualizada a aquellos alumnos que más dificultades presentan. Sin su presencia, esa atención no podría darse de esa manera ya que yo sola tendría que atender a todos por igual”.

Los padres no comprenden por qué en Andalucía sí y en Madrid no

Los padres de los alumnos también han decidido alzar la voz al respecto. Consideran que la situación, excepcional, merece una inversión excepcional, aunque las cifras actuales que emplea la Consejería ya son inusualmente altas: de hecho, en tan sólo este primer trimestre del curso se ha gastado el 10% del total del presupuesto, que es de 370 millones de euros. Principalmente, en recursos humanos y tecnología.

“El refuerzo COVID debe mantenerse, mínimo, durante todo el curso escolar, porque tiene que cubrir las necesidades del alumnado más vulnerable que ha quedado atrás”, reitera Mari Carmen Morillas, presidenta de la Federación de la Comunidad de Madrid de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado [FAPA] Giner de los Ríos, durante su entrevista con laSexta.com. “Los fondos de la Comunidad van destinados a ellos, y en otras autonomías sí está cubierto todo el curso. No entendemos por qué aquí no se va a mantener”.

El refuerzo continúa, pero sin profes

Además, los padres y madres ponen en la mira el sistema de semipresencialidad. Afirman que “crea muchas desigualdades y aumenta de manera exponencial la brecha social”, dado que las condiciones en los hogares -espacio, tecnología, conexión- no son similares para todos.

Para Educación, el refuerzo ya está compensado

Pero desde la Consejería de Educación consideran que su labor ya está más que cumplida, que fueron contratados única y exclusivamente para "compensar lo que se perdió el curso anterior" y que, por tanto, lo coherente es que sus contratos terminen en la fecha acordada. Además, ha habido otras líneas de contratación que “van a permanecer todo el curso”. “El refuerzo va a ser todo el curso, pero en concreto estos docentes se contrataron sólo para el primer trimestre”, en palabras del propio Enrique Ossorio.

Mientras siguen peleando -los profes COVID se han organizado para tratar de tener interlocución directa con Educación y barajan continuar manifestándose e, incluso, llegar a la huelga-, estos docentes, como Sandra y Rubén, continuarán acudiendo a las aulas a achicar agua, curricularmente hablando. Pero con el tic, tac del reloj detrás. Sólo tienen hasta el 22 de diciembre.