Los Ayuntamientos de Girona y Castellón son los campos de pruebas del permiso menstrual que prevé aprobarse en la futura Ley de Salud Sexual. En el caso del Consistorio catalán, ya hace un año anunciaron esta medida, por la cual las mujeres que padezcan dolores menstruales incapacitantes podrán librar hasta ocho horas mensuales.

Pero tendrán que recuperarlas. Esa es la diferencia con el actual compromiso del Ejecutivo, que pretende dar hasta tres días para estos casos. "Las personas que lo han solicitado no han tenido ningún problema, que es lo que nos interesa", explica Àngels Torrents, de Confederación Intersindical. No tienen cifras de cuántas mujeres lo han usado ya, pero la meta es conseguir que no tengan que devolverla.

El de Girona fue el primero, pero le siguió el de Castellón. Desde el 30 de marzo pueden solicitarlo previa presentación de un informe médico que acredite la necesidad. De momento, ninguna mujer lo ha usado.

Josebe lo habría hecho, si hubiera tenido la oportunidad. Lo cuenta a laSexta: desde los 15 años hasta su última regla a los 50, los dolores arrasaban su cuerpo. "Tenía que ir empastillada a trabajar", asevera: "Habría sido un alivio".

La Ley de Salud Sexual provoca dudas entre algunos sindicatos, como en UGT. Su 'número dos', Cristina Antoñanzas, sostiene que podría estigmatizar a las mujeres. "¿Nos van a preguntar en las entrevistas de trabajo si tenemos reglas dolorosas? No pueden. Pero tampoco si tenemos pensado tener hijos y es algo que se hace habitualmente", ha aseverado.