Mar tiene tres enfermedades autoinmunes: "hipotiroidismo de hashimoto, miastenia gravis y lupus".

Le producen desgaste óseo y fatiga crónica. Hace un año el dermatólogo le pidió una prueba que había que hacer en invierno y le dieron la cita un año después, para primavera.

Es su reumatólogo el que "me da la revisión para el tres de noviembre de 2017. El traumatólogo me hace el volante para que no espere tanto y me vuelven a confirmar la misma cita de noviembre", explica Mar.

Ha puesto dos reclamaciones y ha escrito a la defensora del Pueblo Gallego. El lunes denunció su caso mediante la Plataforma de Defensa de la Sanidad Pública, y entonces la llaman del hospital de A coruña: en diez días la verán.

La Xunta reconoce que hay 300.000 gallegos esperando una cita, pero los sindicatos y pacientes aseguran que esas listas se maquillan. "El desmantelamiento de la sanidad pública hacía a la sanidad privada. Hacer grandes negocios con la sanidad" asegura Miguel Jiménez, de la Plataforma Sanidad Pública.

A María del Carmen su médico digestivo le diagnosticó inflamación en el estómago. En noviembre le hicieron una gastroscopia, pero le dicen que nadie se la verá hasta dentro de nueve meses por lo menos, cuando la prueba "o esté caducada o yo ya estoy en el otro barrio".

La Xunta asegura que son casos puntuales. ​