Aunque la idea de Sanidad es vacunar a toda la población en verano, el plan de vacunación contempla tres fases, en función de la disponibilidad de las dosis. Para la primera se priorizará al personal sanitario y sociosanitario, a los habitantes en residencias, a los mayores de 64 años y a las personas con gran discapacidad. El Gobierno estima que esto sucederá a partir de enero y hasta marzo.

A continuación, irá el resto de grupos: 1. Personas con condiciones de riesgo, colectivos y con evidencia científica. 2. Personas que viven o trabajan en entornos cerrados. 3. Personas vulnerables por situación socioeconómica. 4. Personas con trabajos esenciales. 5. Personal docente. 6. Población infantil. 7. Población adolescente. 8. Conjunto población adulta. 9. Población en zonas de alta incidencia o brotes. 10. Embarazadas y madres lactantes. 11. Personas que ya son inmunes, con anticuerpos.

¿En qué orden?

El criterio de adscripción a cada una de estas fases será decidido por los expertos con los mismos criterios mencionados anteriormente: riesgo de morbilidad y mortalidad, riesgo de exposición, de impacto socioeconómico y de transmisión. El objetivo es que la gran parte de la población esté vacunada en verano.

Tres fases:

- Primera etapa: suministro inicial y muy limitado de dosis de vacunas. Esta etapa, según ha estimado Salvador Illa en rueda de prensa, se desarrollará a partir de enero, febrero y marzo de 2021.

- Segunda etapa: incremento progresivo del número de vacunas que permitirá ir aumentando el número de personas a vacunar. Será entre marzo y junio, según los cálculos de Sanidad.

- Tercera etapa: aumento en el número de dosis y de vacunas disponibles para cubrir a todos los grupos prioritarios.