Si nos hiciéramos una lista de los beneficios del reciclaje, al poco tiempo veríamos que nuestra mano nos pide auxilio. A pesar de la cantidad de bulos que giran en torno a esta materia, los datos muestran que se trata de una actividad que, más allá de lo que aporta al bienestar del medioambiente, tiene un fuerte impacto en la sociedad.

Ya sea en el empleo, en el apoyo a personas en riesgo de exclusión o en meras cuestiones de salud, recoger los residuos y depositarlos en el contenedor correcto solo puede ser una buena decisión.

Una segunda oportunidad para las personas

Existen múltiples ejemplos que avalan la eficiencia del reciclaje. En este sentido, destacan algunas iniciativas sociales que se hacen cada año en diferentes materias. Los números hablan por sí solos: por ejemplo, la iniciativa 'Reciclar para cambiar vidas', liderada por Ecoembes —la organización ambiental sin ánimo de lucro que coordina el reciclaje de envases en España—, junto a la Fundación La Caixa, ha creado 230 puestos de trabajo en 2020 (866 desde que empezó la iniciativa).

Estas ocupaciones han ido destinadas a víctimas de violencia de género, parados de larga duración, personas que han pasado por prisión o jóvenes en garantía social, entre otros. Además, son empleos verdes: es decir, las personas que han formado parte del proyecto (que arrancó hace seis años) han sido formadas en sostenibilidad y gestión de residuos.

Estos puestos de trabajo también se han podido crear aun a pesar de la pandemia. Un ejemplo de ello es Isabel Vela, participante del proyecto, que describe sus sensaciones: "Más allá de la mejora económica que supuso encontrar un empleo –que es enorme, porque ahora puedo sacar adelante a mi familia–, este programa me ha dado una segunda oportunidad que ha cambiado mi vida por completo", describe a los responsables de la campaña.

Gustavo Campos también ha reciclado su vida (al menos, la laboral). En 2019, con sus 50 años ya cumplidos, no veía escapatoria al paro: "Estaba muy amargado, me vi en la calle, viviendo en un piso abandonado", recuerda. Pero ahora su vida, gracias a esta iniciativa, es muy distinta: "Tengo un salario digno, una casa y puedo pagar las facturas", cuenta a laSexta.

Según apuntan algunos estudios, 'reciclaje' puede ser un sinónimo de trabajo. En diciembre del año pasado, Ecoembes pidió un informe al Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de Comisiones Obreras (ISTAS-CCOO) para poner sobre la mesa los datos de la industria del reciclaje, y el resultado no deja lugar a dudas: más de 46.000 personas trabajan en este sector de forma directa o indirecta. De este modo, los residuos no son los únicos que alcanzan una segunda vida, sino también algunas carreras profesionales.

El reciclaje también puede ser música

Otro proyecto que ha buscado aunar los beneficios del reciclaje con la sociedad gira en torno a la formación musical. Decenas de menores en exclusión social de varios centros de la Comunidad de Madrid, a raíz de aprender lo que es darle una segunda oportunidad a los residuos, han podido darle un primer empujón a su aprendizaje, no solo con una educación musical, sino también en valores y favoreciendo su superación personal.

Se trata de la iniciativa 'La música del reciclaje', un proyecto de Ecoembes que brinda formación musical a estos adolescentes. Según Víctor Gil, director musical de la orquesta formada por los participantes del proyecto, son los propios jóvenes quienes construyen sus instrumentos con los residuos de los basureros.

Una forma de entender el reciclaje como una nueva oportunidad: "La que le damos a una lata para convertirse en un violín es la misma oportunidad que le damos a una persona cuando no nos olvidamos de que existe", reflexiona Gil.

Iniciativas locales que ayudan a muchas causas

El pasado mes de diciembre, el municipio de Fuenlabrada amaneció con 52 de sus contenedores amarillos algo cambiados: luciendo un vinilo que animaba a los vecinos a reciclar para contribuir a una causa benéfica. Concretamente, esta iniciativa del Gobierno local y Ecoembes sirvió para contribuir a la Asociación Española Síndrome Prader-Willi (un trastorno genético poco frecuente que provoca varios problemas físicos, mentales y conductuales).

En esta línea, las declaraciones de Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas de Ecoembes, describen los beneficios de este tipo de actos: "No podemos ser ajenos a los desafíos que nos deja la pandemia, ahora más que nunca todos tenemos que estar cerca de las personas más vulnerables y aportar desde lo que podemos y sabemos hacer mejor", expresa.

Recompensas sociales para hacer un mundo mejor reciclando

El reciclaje ha demostrado que existen más vías para hacer que muchas localidades, sean del tamaño que sean, contribuyan al bienestar de todos. Aquí es donde hace acto de presencia el proyecto 'Reciclos', nacido en el centro de innovación en economía circular TheCircularLab e impulsado por Ecoembes.

Reciclos conecta al ciudadano con el contenedor amarillo a través del teléfono móvil, concretamente mediante el reconocimiento de imágenes, webapp y códigos QR. También cuenta con tecnología incorporada a contenedores y papeleras para que el ciudadano pueda "conectarse" con estas infraestructuras a la hora de reciclar y contabilizar así cuántas veces ha reciclado.

De esta manera, cuantas más latas y botellas de plástico de bebidas reciclados, más puntos o 'reciclos' obtenemos, con los que podremos obtener recompensas y canjearlas luego por incentivos sostenibles. Sevilla, Murcia, Getafe... son varios los lugares que se han apuntado a 'canjear' estas recompensas de reciclos por ayudas sociales. Por ejemplo, en la localidad murciana de Bullas, los puntos recibidos fueron 'cobrados' a través de material sanitario (mascarillas y geles hidroalcohólicos) para ayudar a los vecinos.

En Sevilla los vecinos donaron sus puntos, conocidos como 'Reciclos', al Banco de Alimentos de la ciudad, mientras que en Getafe se contribuyó a la recogida navideña de alimentos de Cruz Roja. Al fin y al cabo, no son más que iniciativas que impulsan ese interés extra en el reciclaje. Porque ya no es solo cuestión de cuidar el medioambiente y nuestro planeta, también es cuestión de cuidarnos entre nosotros.