La tecnología ha cambiado, sin duda, la manera en la que nos relacionamos con nuestro día a día, con nuestras obligaciones y con nuestra rutina. Se han automatizado procesos que antes eran más largos y manuales, pasando al cajón de lo que ya no nos preocupamos.

El cambio de hora es el ejemplo perfecto, y este marzo no iba a ser diferente. El reloj se adelanta una hora para ganar luz a lo largo del día, haciendo que este dure más. Por lo tanto, en la madrugada del sábado 27 al domingo 28 de marzo, a las 2 a.m. serán las 3 a.m, hora peninsular (en Canarias, a la 1 a.m. serán las 2 a.m.).

Ahora, la eterna pregunta se hace paso: ¿tengo que cambiar la hora de los dispositivos digitales o lo hacen automáticamente? La respuesta es que el cambio de hora está dentro del cajón de lo que no nos tenemos que preocupar, pues la tecnología ya lo hace por nosotros.

En el smartphone

Nuestros smartphones están continuamente conectados a Internet. Eso implica que muchos procesos están automatizados con ayuda de la red. En el caso del cambio de hora, los ajustes de los dispositivos nos permiten establecer la zona horaria en la que nos encontramos, para no tener que preocuparnos por asuntos como éste.

En los ajustes, podremos seleccionar el rango horario correspondiente y así asegurarnos de que el cambio es automático, ya que se trata de una medida obligatoria en la Unión Europea, y está formalizada como tal. Aun así, también se puede realizar de manera manual, en la zona de ‘Fecha y hora’ de los ajustes, desactivando el modo automático e introduciendo tú mismo la hora.

En el ordenador

Los ordenadores funcionan de la misma manera que los smartphones: también cambian la hora automáticamente, siempre que así los tengamos configurados: estos ajustes automáticos vienen por defecto, así que mientras no los hayas cambiado, todo funcionará con normalidad y de manera automática.

Aun así, los ordenadores también permiten ajustar la fecha y la hora de forma manual en los ajustes. En Windows solo tendrás que acceder a Inicio > Panel de control > Fecha y hora para hacerlo tú mismo. En Mac, puedes hacerlo desde Preferencias del sistema > Dock y barra de menús > Reloj.

Los grandes olvidados

A pesar de que deleguemos en la tecnología, lo analógico no ha desaparecido del todo de nuestras vidas. Así que en temas como el cambio de hora, podemos pecar de ingenuos y creer que lo tenemos todo controlado… y nos podemos llevar algún que otro susto.

Los relojes, tanto de pared como de muñeca, se quedarán con la hora antigua si no tenemos la paciencia de cambiarlos uno a uno -en caso de que no los hayamos desterrado definitivamente-.

Otra hora no cambiada a tiempo que nos puede dar algún susto es la del coche, pues muchos todavía no tienen conexión a Internet y, por lo tanto, procesos como el cambio de la hora del reloj no están automatizados. Es importante cambiarlo, incluso un día antes de que llegue el momento si no vamos a utilizarlo hasta el lunes para evitar un buen susto al cogerlo por la mañana.