Panamá no es solo el destino soñado para unas vacaciones. Viajamos al país americano para comprobar que también es el lugar perfecto para ocultar grandes fortunas, como confirma el expresidente de la Comisión Nacional de Valores panameño.

Para España, hasta 2011, la República de Panamá fue considerada un paraíso fiscal. Aunque la Unión Europea a día de hoy sigue teniendo a Panamá en la lista de territorios con jurisdicción opaca. Actualmente, el Ministerio de Hacienda tiene registrados 32 paraísos fiscales en todo el mundo. De esta lista, han salido recientemente 15 países que han firmado con España. Un acuerdo de intercambio de información en materia tributaria. 

Para sacar el dinero de nuestro país y ocultarlo en uno de estos territorios, hay dos opciones. La primera, llevar el dinero en mano e ingresarlo en la cuenta de una sociedad mercantil creada previamente. La segunda, recurrir a la banca privada para que haga una transferencia. En ninguno de los dos casos el propietario real del dinero quedará registrado en la cuenta bancaria de destino. 

Tener la fortuna en un paraíso fiscal no es delito. Se persigue a los que no declaran a la Hacienda española todo ese dinero o patrimonio. Pero la confidencialidad de estas sociedades hace casi imposible seguir el rastro hasta el propietario original. La justicia española se topa aquí con jurisdicciones opacas que permiten manejar millones de dinero a distancia, la mayoría de origen ilícito.