El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, tiene claro que su formación no va a permitir que el real decreto ley con la reforma laboral del Gobierno de coalición sea convalidado en el Congreso de los Diputados antes de final de mes. Al menos, dice, su partido no dará los votos necesarios para que la modificación del mercado de trabajo -pactada con sindicatos y patronal- salga adelante.

Así lo ha indicado en una entrevista en Espejo Público, donde ha señalado las tres razones detrás de su negativa. "Hace un año me planté en La Moncloa para darle (a Sánchez) una alternativa de reconstrucción de España. Y, a cambio, ofrecí hacer reformas estructurales. La contestación fue no", ha relatado el líder de la oposición.

La contrarreforma laboral -la primera en recuperar derechos para los trabajadores y que modifica la de 2012, que el Gobierno de Rajoy hizo de manera unilateral- del Ejecutivo de coalición se ha convertido en una nueva patata caliente. Pasadas las negociaciones con el diálogo social y su aprobación en el Consejo de Ministros, ahora el Congreso de los Diputados tiene que dar su aprobación. Y los socios preferentes del Gobierno no están muy contentos con los frutos obtenidos en las conversaciones pilotadas por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Es por eso que el voto afirmativo -o una abstención- del PP podría cambiar el escenario. Sin embargo, ha abundado Casado, hay dos razones más para no validar el proyecto del presidente Pedro Sánchez. "No nos han llamado", ha insistido, para después añadir que "aunque solo cambie el 10 o el 15% de nuestra ley", no tiene por qué aprobarla.

Las versiones del PP con respecto a la reforma laboral del Gobierno socialista también han variado. De tildarla de catastrófica a considerarla nula, ahora la ven con buenos ojos ya que, dicen, consolida el modelo de relaciones elaborado por la entonces ministra de Empleo, Fátima Báñez.

En este sentido, Casado ha comparado la situación de la reforma laboral con la pretendida modificación de la Ley Mordaza, que también está pendiente en el Parlamento. "La reforma de la ley de Seguridad Ciudadana mantiene las devoluciones en caliente, aunque machaca a los policías. ¿Yo tengo que apoyarla?", se ha preguntado.

El presidente de los populares ha apuntado que "la democracia es gobernar con unos socios" y que el Gobierno de coalición ha elegido a "los suyos", entre los que se encuentran Bildu y ERC. "Y hay una oposición responsable que no está de acuerdo", ha zanjado.