Aumenta la tensión

La regularización masiva de migrantes pone al límite el choque entre el Gobierno y la oposición

Los detalles El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido la medida con un mensaje claro: "España es, ante todo, un país de acogida y este es el camino que elegimos".

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, durante la sesión de control al Gobierno
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Una de las mayores polémicas del momento en el panorama político español ha estallado tras la última decisión del Gobierno: regularizar la situación de miles de migrantes que viven en España y que acrediten, entre otros requisitos, no tener antecedentes penales.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendía la medida con un mensaje claro: "España es, ante todo, un país de acogida y este es el camino que elegimos". Un anuncio que ha tenido efectos inmediatos sobre el terreno.

En Barcelona, por ejemplo, se han producido largas colas en el consulado de Pakistán, donde numerosos ciudadanos intentan conseguir cuanto antes la documentación necesaria para iniciar los trámites. Pero la medida no solo ha generado movimiento en los consulados, también ha provocado una nueva bronca política.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusa al Ejecutivo de utilizar a los migrantes con fines electorales y de intentar alterar el censo de cara a futuras elecciones. Una acusación en la que coincide con Vox. "Y ya están listos para votar al Partido Socialista y a Pedro Sánchez", afirmaba Santiago Abascal.

Feijóo iba más allá al asegurar que el Gobierno "no tiene derecho a incrementar el censo de los españoles". Para poder votar, estas personas necesitan obtener la nacionalidad española, un proceso que puede alargarse hasta 10 años desde su llegada al país.

El discurso crítico se ha extendido dentro del Partido Popular, cada vez más alineado con los planteamientos de la ultraderecha. Por su parte, Abascal advierte de un supuesto colapso de los servicios públicos, especialmente de la sanidad. En la misma línea, la dirigente 'popular' Ester Muñoz cuestiona si el sistema podría soportar la regularización de "500.000 o incluso 800.000 personas".

El líder del PP votó a favor de una iniciativa similar de su propio partido y que, hace apenas dos años, prometía buscar soluciones para los migrantes. "Este partido es sensible con ellos y buscaremos soluciones", afirmaba entonces en una entrevista.

Aquel era, sin embargo, el Partido Popular de antes. El que, bajo el Gobierno de José María Aznar, llevó a cabo hasta tres procesos de regularización. "Un proceso de regularización de inmigrantes que hay que calificar de ejemplar", defendía el expresidente.

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