El Ministerio de Sanidad ha elaborado un plan para afrontar una posible nueva oleada de coronavirus en España que remitirá a las comunidades autónomas este mismo lunes y que será aprobado el próximo jueves en la Comisión Interterritorial del Sistema Nacional de Salud tras las aportaciones que podrán hacer los Gobiernos regionales.

Según ha informado el Gobierno, el 'Plan de respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia de Covid-19' será de obligado cumplimiento y se basa en un compendio de medidas para hacer frente a esa posible 'reescalada' en la epidemia de Covid-19 y los distintos escenarios que puedan producirse.

Los objetivos del plan son diseñar las bases de la preparación y respuesta ante posibles escenarios futuros, establecer un marco de evaluación del riesgo y recomendar intervenciones en salud pública proporcional al nivel de riesgo. Así se pretende reducir el impacto de la pandemia con interveciones rápidas y eficaces y preparar las capacidades de España frente a un incremento de la transmisión.

Coordinación entre comunidades autónomas

Entre esas medidas se hace referencia a la gobernanza, que corresponde a las comunidades autónomas y que deberán remitir los aspectos relativos a la estrategia al Comité de Dirección del Covid-19, que podrá decretar actuaciones coordinadas en salud pública si el virus afecta a varias comunidades a la vez. También se expone que todas las actuaciones de intervención deben ser adoptadas respetando el marco constitucional de distribución de competencias.

Preparación y respuesta ante una oleada de Covid-19

El plan también incluye las propuestas dirigidas a la preparación y respuesta ante el Covid-19, que se basa en dotar al Sistema Nacional de Salud de mayor capacidad para afrontar la epidemia "sin las tensiones a las que se ha visto sometido durante la crisis", lo que requiere una acción amplia y coordinada de preparación de la asistencia sanitaria y laboratorios, la compra extraordinaria de la vacuna de la gripe y la preparación de medidas farmacológicas y no famacológicas.

El plan también señala que las comunidades deberán garantizar una capacidad suficiente de recursos humanos en los servicios sanitarios, disponer de planes de contingencia, garantizar el funcionamiento adecuado de un sistema de información para la alerta precoz las 24 horas del día y asegurara la capacidad de laboratorio ante el posible aumento de la demanda de pruebas. También será necesario identificar precozmente los casos de coronavirus y hacer una búsqueda activa de ellos.

Respecto a la atención primaria, las comunidades deberán activar los planes de contingencia adaptándose a cada escenario, garantizando la capacidad suficente de recursos humanos y de Equipos de Protección Individual (EPI).

También se exige una capacidad suficente de camas de UCI con máquinas de respiración mecánica invasiva que será de entre 1,5 y 2 camas UCI por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes.

Asimismo también será necesario que las comunidades dispongan de planes de atención a domicilio, una estrategia con circuitos diferenciados de atención a pacientes de coronavirus y mecanismos para la atención específica y segura a pacientes vulnerables.

Medidas de prevención

Las medidas de prevención que se establecen en el plan van casificadas entre farmacológicas y no farmacológicas. En las primeras se incluyen la higiene de manos, la higiene respiratoria, la distancia interpresonal y la utilización de mascarillas. Tambien se señala la elaboración de estrategias de prevención para organizar horarios y espacios en lugares donde residan presonas vulnerables.

Las medidas farmacológicas son escasas y el plan se limita a recordar que la vacuna y la terapica para la Covid-19 todavía no son una realidad, aunque existen más de 10 proyectos de vacuna solo en España. Lo que sí incluye es la necesidad de prevenir el impacto de la gripe este otoño-invierno con la vacunación para evitar la coincidencia con una posible oleada de Covid-19.

Reserva estratégica de material sanitario

Para evitar que se produzcan las situaciones vividas durante la crisis de marzo y abril en las que el material sanitario como mascarillas, guantes y los test rápidos eran escasos, el plan del Gobierno insta a las comunidades a crear una reserva estratégica de estos productos para cubrir necesidades durante un periodo de 8 semanas.

Además de estas reservas autonómicas, la reserva nacional dará cobertura al 25% del consumo medio total declarado por las comunidades durante dos meses en lo relativo a EPIs y productos sanitarios. El Gobierno ha informado de que muchos de los equipos y materiales que formarán parte de esta reserva ya han sido adquiridos.

Respuesta ante alertas

El plan de Sanidad establece que, ante señales de alerta, será el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias quien realizará una evaluación de riesgo en coordinación con la comunidad autónoma donde se encuentre el brote.

Para esa evaluación se tendrá en cuenta el ámbito territorial, la situación epidemiológica, la capacidad asistencial, la capacidad de salud pública, la exposición al riesgo, las características de la población susceptible expuesta o la posibilidad de adoptar medidas de prevención y control. En base a estos criterios se determinará la situación de riesgo y la medidas necesarias.

La estrategia también apunta la necesidad de mantener y reforzar los mecanismos de control a las entradas del país para evitar la llegada a España de casos procedentes del extranjero. Esos controles incluyen la toma de temperatura, el control documental y visual del pasajero y la cumplimentación del formulario de Salud Pública.