El interrogatorio se ha reanudado con una antigua empresa de la trama que Correa parecía no recordar. Fue la elegida por el PP para llevar la publicidad en las elecciones generales de 2000: "Esta campaña la organizamos juntos".


Tras la mayoría absoluta de Aznar, Correa repartió el jugoso beneficio con altos cargos del partido. Correa ha comenzado a despejar las iniciales que aparecen en los documentos pero no ha podido o no ha querido despejar a quién corresponden las iniciales P.A.C. y sin que nadie le preguntase ha asegurado que no se trata de Paco Álvarez Cascos.


Sea quien fuere, la fiscal cree que todos eran socios de Correa. Algo que él ha negado: "Como estos señores me apoyaron en la campaña y siempre fui generoso decidí compartir con ellos por amistad, no son socios".


Y si lo del jueves no fue suficiente, ha terminado de hundir al exmarido de Ana Mato: "Le he regalado viajes cuando era secretario electoral porque era una cuenta muy importante". La cosa quedó en que le había regalado dos coches pero ha sorprendido con una nueva confesión: en realidad fueron tres: "El primero fue un Range Rover, el segundo un Jaguar y el tercero le di dinero en efectivo".


También ha identificado a las primeras empresas que pagaron comisiones para lograr adjudicaciones y ha cambiado de versión sobre el final de su relación con Génova. Ahora dice que fue porque fichó a Antonio Cámara, secretario personal de Aznar, y Rajoy tenía muy mala relación con él.