A medida que se aproxima lo que hubiera sido el fin de curso en las universidades y el periodo de evaluación establecido por los centros antes de la crisis del coronavirus, la incertidumbre entre los estudiantes aumenta.

Las universidades han puesto en marcha medidas excepcionales para continuar con la docencia online y hacer lo mismo cuando llegue el momento de la evaluación. Sin embargo, miles de estudiantes han acudido a las redes sociales para denunciar que cada profesor está estableciendo sus propios criterios para evaluar, saltándose las recomendaciones de los rectores, y que, en la mayoría de los casos, los alumnos no están recibiendo clases de manera telemática. Piden por ello sistemas de evaluación "justos e inclusivos" con todo el alumnado y para ello se han organizado bajo el movimiento 'Fin Del Curso Ahora'.

Los últimos alumnos en ponerse en pie de guerra ante la "desorganización" de cara al final de curso son los de la Universidad de Granada. Con el hashtag '#vergUGRenza', que es tendencia a nivel nacional en Twitter, exponen sus quejas respecto al sistema y sus preocupaciones.

Jesús Maldonado, un estudiante de la Facultad de Ciencias que forma parte del Consejo de Gobierno de la Universidad, explica a laSexta que desde la dirección del centro se creó un "Plan de Contingencia para la docencia y evaluación" para solventar la situación derivada de la crisis del COVID-19. Así, el periodo de evaluación establecido a principios de curso se ha visto aplazado un par de semanas.

"No están consultando los cambios en la evaluación con los alumnos, ni siguen las recomendaciones de la rectora".

Pero este documento, que recoge además las pautas que los profesores deberían seguir a la hora de continuar dando las clases online y apostando por la evaluación continua y los exámenes telemáticos, según denuncia Maldonado es "ambiguo". "Son recomendaciones para los profesores, pero no una obligación. Muchos de ellos insisten en que los exámenes finales se harán de forma presencial, y en la mayoría de los casos no están consultando las modificaciones con los alumnos", cuenta el estudiante.

Además, Maldonado explica que las protestas se han desatado en el momento en el que varios estudiantes se disponían a realizar un examen online y la plataforma estudiantil se ha caído, un problema que temen que se pueda repetir en el futuro."La plataforma de docencia, que se llama Prado, falla habitualmente. Por eso nos preocupa que colapse cuando haya muchos estudiantes teniendo que realizar exámenes online", explica el alumno.

Propuestas para la evaluación

Los alumnos que participan en el Consejo de Gobierno de esta universidad apuestan por que, en la medida de lo posible, se evalúe de manera online. Para solventar los problemas derivados de la brecha digital que puedan afectar a muchos alumnos o los problemas de conexión que afecten a la propia plataforma de docencia de la universidad, proponen que los exámenes se hagan de manera "asincromática".

"Que los estudiantes hagan el examen sin estar sincronizados todos a la vez. De esta manera, los que tengan problemas de acceso a Internet podrían hacerlos", expone Maldonado.

Además, explica que hay profesores que quieren tener acceso a las cámaras de los alumnos para controlar durante los exámenes, una idea que rechazan rotundamente. A pesar de que el rectorado se ha mostrado en contra de este método, Maldonado asegura que compañeros de la universidad le han informado de que "hay profesores que les han envíado enlace a Amazon para que se compren una cámara, si no la tienen, para poder hacer el examen".

Esta opinión, contraria a la vigilancia exhaustiva de los alumnos durante los exámenes, es compartida. "Se tienen que habilitar mecanismos para evitar las copia, pero no pueden presuponer que todos los estudiantes van a copiar, tienen que creer en la buena fe", defiende Carolina García, presidenta en funciones de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP). "Este método va en contra de nuestra intimidad, es muy invasivo. Estamos totalmente contra", insiste.

Descontento en las universidades de toda España

Las quejas de estos alumnos sobre cómo la Universidad de Granada está desarrollando la actividad educativa durante el estado de alarma son las que se repiten entre estudiantes universitarios de toda España. "Hay profesores que todavía a estas alturas no han contactado con sus alumnos y, la mayoría, en vez de dar clases online están enviando todo el temario de sus asignaturas con presentaciones y PDFs", cuenta Maldonado.

García indica además que a estas alturas del curso muchos estudiantes desconocen cómo van a ser evaluados: "No hay nada claro". También, que no es un problema que afecte solo a los estudiantes, muchos de ellos sin recursos. "Hay profesores que aunque sean buenos docentes no tienen ni formación en tecnologías ni medios para dar clases virtuales".

"Vivo en una zona en la que se va la luz continuamente. ¿Cómo podría hacer un examen virtual a tiempo?".

Bajo otros hashtag como 'UCMNoRespeta', 'QuemadUS', 'UneatEscúchanos', 'AsiNonUvigo', 'AsiNonUSC' o la 'UAnoactUA', 'laUVAnoResponde' estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad de Vigo, de la de Alicante o la de Sevilla manifiestan situaciones similares. Desde profesores que convocan clases virtuales pero no se conectan, hasta las dificultades de muchos de ellos que comparten ordenador en sus casas o que tienen una pobre conexión a Internet, lo que dificulta continuar el curso desde el confinamiento. "Yo, por ejemplo, vivo en una zona en la que se va la luz continuamente. ¿Cómo podría desarrollar un examen online a tiempo?", explica Maldonado.

 

Señalan así que se está cometiendo cierta falta de empatía hacia el alumnado, y piden a sus respectivas universidades que atiendan a sus demandas y aporten soluciones para no salir más perjudicados de esta crisis. Una de ellas, como señala la representante de CREUP, sería apostar por la evaluación continua y modificar los porcentajes para que los exámenes finales realizados bajo las circunstancias extraordinarias del confinamiento cuenten lo menos posible "o incluso se supriman".

 

 

 

Reclaman la devolución de parte de las tasas

A las quejas sobre los métodos de evaluación y docencia se suman las de aquellos que consideran que las tasas que pagaron a principios de curso deberían de reducirse, alegando que no están recibiendo clases, lo que afecta a la calidad de la enseñanza.

También especifican que la situación ha limitado el acceso a recursos como bibliotecas, ordenadores, materiales, laboratorios y talleres de todo tipo, y que el costo de estas actividades no presenciales "recae injusta y desproporcionalmente en el estudiantado".