Sonriente y satisfecho, ha dicho, con el apoyo de los suyos tras la derrota electoral (66 escaños) del 28A, Pablo Casado ha comparecido a primera hora de la tarde de este martes tras la reunión del Comité Ejecutivo del Partido Popular, convocado 48 horas después de las elecciones para analizar la situación.

Casado ha hecho autocrítica y ha asumido el error al asegurar que no supo ver quiénes eran los adversarios: "No supimos ver que nos dirigíamos solo a Pedro Sánchez, eludiendo contestar a las críticas de Vox y Cs, sin darnos cuenta de quiénes eran los adversarios del PP". "Para Cs y Vox, el adversario éramos nosotros", ha apuntado.

Duras críticas a Ciudadanos

A su juicio, en la noche electoral se vio a dos partidos, Vox y Cs, "celebrar sus derrotas y que Sánchez siga en el poder". Ha arremetido contra los de Rivera aseguran que Cs "nos ha atacado más que a nadie, al tiempo que decía de forma hipócrita que quería gobernar con nosotros". "Querían 'sorpassarnos' y no lo han conseguido", ha dicho Casado, que ha añadido que el PP va a liderar la oposición.

El presidente del PP ha afirmado que es falso que en España haya tres derechas: "En España solo hay un partido de centro derecha, que es el PP; hay otro de extrema derecha que es Vox y hay otro socialdemocrata disfrazado de liberal", en referencia a Ciudadanos.

Casado: "En España solo hay un partido de centro derecha, que es el PP. Vox es la extrema derecha y Cs, socialdemócratas".

Sobre este viraje hacia Vox, al que el viernes previo a las elecciones dejó la puerta abierta a entrar en un hipotético Gobierno del PP, Casado ha respondido: "Éramos el punto de unión entre los partidos que querían ser alternativa a Sánchez. Lo que hemos visto es que han abandonado esa transversalidad, unos para el tacticismo de intentar restar votos al PP y ahora imagino que al PSOE porque ya se ha dicho que se abren a pactar con ellos, y otros a decir que esto va a ir a más y que nada de capitular de las propuestas frente a la Constitución o consensos en política europea"

Palabras del líder del PP que han sido contestadas inmediatamente por el presidente de Vox, Santiago Abascal, en su cuenta de Twitter. Dice que los populares son el pasado "y la rabieta".

 

En otro 'tuit' ha respondido directamente a esa supuesta oferta de Casado para entrar en un Gobierno del PP, al que se refiere Abascal como "veleta azul".

 

También ha sido preguntado sobre la situación económica del partido tras la pérdida de dinero en subvenciones por la caída de escaños y ha sido claro: ha dicho que la sede de Génova no está a la venta.

Sobre su liderazgo, ha asegurado que aunque él ha asumido la responsabilidad como candidato "muy generosamente y responsable, todos han dicho hoy que la responsabilidad es de todo el partido". Descarta su dimisión. "Tengo un mandato para cuatro años. Espero no tener que llegar al tercer intento para gobernar España".

"Hemos salido del Comité Ejecutivo unidos y dispuestos a dar lo mejor de nosotros mismos para las elecciones del 26 de mayo. Ese será el primer paso para la victoria electoral para cuando sean las próximas elecciones generales", ha añadido.

En su análisis de los resultados del domingo, el líder del Partido Popular, ha asegurado que fue un fallo centrar sus críticas en Pedro Sánchez: "Aludiendo cualquier crítica de Vox y Ciudadanos, sin darnos cuenta de que el adversario de Vox y de Ciudadanos era el Partido Popular".

Autocrítica, pero sin cuestionar a Casado

Dirigentes populares que han asistido a ese Comité han mostrado en público ese respaldo. Coinciden en que Casado no debe dimitir, como Isabel Díaz Ayuso, que el próximo 26 de Mayo, en las elecciones autonómicas y municipales, acudirá a las urnas con el legado de Casado.

El diputado electo Pablo Montesinos cree que hay que corregir lo que se ha hecho mal, "con Casado al frente", y con ilusión, ha dicho, por recuperar al votante de centroderecha. Ha reiterado su confianza y su respaldo al proyecto de Casado.

El ex presidente de la Junta de Extremadura José Antonio Monago ha asegurado que es necesario hacer autocrítica, y ha explicado que es difícil encarar con éxito el escenario que se avecina con un panorama tan fragmentado. A su juicio, no se ha abandonado el centro.

El dirigente catalán Alejandro Fernández opina en la misma línea, que "siempre hemos estado en el centro" y que Casado debe seguir al frente del partido.

Uno de los que no ha asistido a la reunión de los populares es el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Ha opinado que el actual "es el momento de ensanchar el partido" porque "cuando lo hemos ensanchado hemos ganado y cuando lo hemos limitado pues lamentablemente no hemos ganado". A su llegada al Parlamento de Galicia para la sesión de control habitual y,ha explicado que le hubiese gustado estar este martes en la sede del partido para participar en la Ejecutiva pero que sus "obligaciones" se lo han impedido.

También se han escuchado voces de antiguos dirigentes del partido, como la de Esperanza Aguirre que sobre la "derrota importante" del PP "no hay que echar las culpas a nadie", sino que la responsabilidad la tienen "quienes estamos dentro del PP" por no haber "sido capaces de frenar la desbandada de votos que ya se había producido con Mariano Rajoy". EHa opinado que "las elecciones del 26 (de mayo) van a ser diferentes" y se ha declarado "convencida" de que los votos del PP que han ido a Vox "volverán".

El exiministro García-Margallo ha dicho que el PP, "o es un partido de centro o no será". Ha sido muy crítico con el PP de Casado y ha llamado a "marcar diferencias" con Vox y a no usar el mismo lenguaje que la formación de Santiago Abascal. "Si usamos el lenguaje de Vox, la gente votará al original y no a la copia", ha avisado en declaraciones a RNE.