La violencia hacia niños y adolescentes se agrava con el confinamiento por el estado de alarma. Desde 'Save the Children' alertan de que las víctimas de maltrato están ahora más invisibilizadas que nunca.

"No existen los espacios para la detección de estos casos como pueden ser los colegios o los propios centros sanitarios durante revisiones o visitas pediátricas", explica Catalina Perazzo, directora de Políticas de Infancia de la organización.

Las cifras así lo demuestran: solo en una semana, la Fundación ANAR ha recibido 270 peticiones de ayuda. De ellas, 173 fueron casos de maltrato físico y psicológico a menores.

Si pueden, las víctimas deben "salir de la casa, llamar a un vecino y pedir ayuda"

Desde la fundación aconsejan a los menores que se encuentren en esta situación de riesgo que llamen al 112, y si es posible, que se encierren en un lugar donde puedan estar seguros. También deben, si pueden, salir de la casa, llamar a un vecino y pedir ayuda.

"Es importante que encuentren figuras de cuidado y protección adultas, bien sea dentro del núcleo familiar o bien a través de los vecinos, un amigo adulto o incluso un profesor", corrobora Mercedes Bermejo, psicóloga infantil.

Aumenta la violencia extrafamiliar

Con el aislamiento, conectados durante más tiempo Internet, los expertos alertan también de la violencia extrafamiliar que se da en las redes sociales. "Es importante que madres y padres supervisen el tiempo que pasan los menores en la tecnología", explica Bermejo.

Y en el caso de estar sufriendo este tipo de acoso, aconsejan no contestar al acosador: "Lo mejor es bloquearlo, y nunca olvidarse de guardar las pruebas aunque sea con un pantallazo, porque estamos hablando de un delito", cuenta la psicóloga Bárbara Zorrilla.

Víctimas también de la violencia de género

Los menores también son víctimas de la violencia de género porque, tal y como explican los expertos, durante el confinamiento muchos están viendo cómo su padre agrede a su madre.

"Esa violencia de género también se acaba transformando en muchos casos en violencia doméstica, porque el padre acaba agrediendo directamente a los niños", explica Benjamín Ballesteros, de la Fundación ANAR.

Durante los primeros 15 días del estado de alarma, según datos del Ministerio de Igualdad, el 016 recibió un 18% más de llamadas respecto a la misma quincena del mes de febrero y las consultas online crecieron un 286%.

"Es muy importante que las mujeres entiendan que no están solas, que al otro lado del teléfono o del WhatsApp hay un profesional cualificado. La ayuda del entorno, familiar y vecinal, es fundamental", indica la psicóloga Bárbara Zorrilla.

El Gobierno, además, ha aprobado que las víctimas de violencia de género puedan alojarse en hoteles, en el caso de que no haya plazas en los centros de acogida y pisos tutelados que permanecen abiertos durante el estado de alarma.