La Lomloe o la 'Ley Celaá' sale adelante con una ajustada mayoría de 177 votos (necesitaba 176 al tratase de la reforma de una ley orgánica). Los 'síes' llegan por parte de PSOE, Unidas Podemos, PNV, ERC, Más País, Compromís y Nueva Canarias. En cuanto a 'noes', la propuesta ha contado con 148 votos en contra, entre los que destaca el del presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, que se ha equivocado. A estos votos se suman 17 abstenciones, entre las que se encuentran la de los cinco diputados de EH Bildu.

Tras su aprobación, la ley será remitida al Senado para continuar los trámites parlamentarios y en caso de no obtenerse la mayoría absoluta será devuelta a la comisión de Educación para emitir un nuevo dictamen.

Además de la votación de la reforma de la Lomloe, el Congreso ha votado telemáticamente las enmiendas presentadas por los diferentes grupos parlamentarios aprobadas por la comisión de Educación el pasado viernes. Finalmente se ha incluido en el debate una enmienda de Más País que añade que en la asignatura de Educación en Valores Éticos y Cívicos se introduzcan contenidos sobre el papel de la justicia social de los impuestos y la justicia fiscal.

Entre las enmiendas rechazadas se encuentra la presentada a última hora de ayer por los grupos PNV y Junts per Catalunya en la que se pide garantizar la "existencia de suficientes plazas" en la educación concertada. Una medida que no ha contado con el apoyo de ERC. Para que saliese adelante se necesitaban ocho abstenciones y ya el PNV en su intervención previa a la votación ha dado por hecho que la enmienda no saldría adelante: "Agradezco el apoyo a Junts per Catalunya pero no ha podido salir".

Una ley controvertida

Una de las partes que más controversia ha causado la ley ha sido la eliminación del castellano como lengua vehicular, una enmienda presentada por PSOE, Unidas Podemos y ERC que salió a delante en la Comisión de Educación con 26 votos a favor y 16 en contra. Los grupos de la oposición consideraron esta enmienda anticonstitucional y una cesión al independentismo puesto que se elimina la frase "castellano, lengua oficial del Estado" y "castellano y lenguas cooficiales tienen la consideración de lenguas vehiculares" en el texto de la ley.

Además, se fija que serán las comunidades quienes garantizarán el derecho de los alumnos a recibir enseñanzas tanto en castellano como en sus respectivas lenguas cooficiales en base a la Constitución, los estatutos de autonomía y la normativa aplicable. Al finalizar la educación básica, los alumnos deberán alcanzar el dominio pleno y equivalente en la lengua castellana y, en su caso, en la lengua cooficial correspondiente.

Las restricciones a la concertada ha sido otra de las medidas polémicas de esta nueva ley y es que contempla que tanto los centros públicos como privados concertados no podrán recibir cantidades de las familias por recibir enseñanzas de carácter gratuito, imponer a las familias la obligación de hacer aportaciones a fundaciones ni establecer servicios obligatorios que requieran aportación económica.

Otra de las medidas que incluye la 'Ley Celaá' es que los alumnos podrán pasar de curso cuando el conjunto de los profesores considere que las materias suspensas le permiten seguir con éxito el curso siguiente. Así, pasarán de curso los alumnos que hayan alcanzado los objetivos de las materias o tengan evaluación negativa en una o dos asignaturas.

Por otro lado, el alumno podrá permenecer en el mismo curso una sola vez y dos veces como máximo a lo largo de la enseñanza obligatoria.

La cuestión de la segregación por sexos también ha causado polémica y es la ley incluye que los centros sostenidos parcial o totalmente con fondos públicos tendrán la obligación de no separa por género a su alumnado. Las administraciones deberán impulsar el incremento de alumnas en estudios del ámbito de las ciencias, la tecnología, la ingeniería, las artes y las matemáticas y las enseñanzas con menor demanda femenina. Sucederá lo mismo con los alumnos varones: deberá promoverse entre ellos las materias con mayor matrícula de mujeres.