Todos los acusados por el borrado de los ordenadores de Bárcenas coinciden: esos dispositivos no eran del extesorero del PP, sino del partido, dicen que estaban vacíos y aún así se procedió al borrado por protocolo.

Este jueves ha empezado el juicio por la destrucción de los discos duros de los ordenadores y Luis Bárcenas y María Dolores de Cospedal han coincidido en los juzgados porque ambos están citados como testigos.

Al extesorero del PP no se le ha podido ver: ha llegado en furgón policial, trasladado desde la cárcel de Soto del Real donde cumple condena por el 'caso Gürtel'. La ex secretaria general del Partido Popular ha entrado a pie, aunque con ayuda de una muleta, y sin hacer declaraciones.

En el banquillo de los acusados se sientan el partido, su extesorera Carmen Navarro, el que era responsable de los servicios jurídicos Alberto Durán, y José Manuel Moreno, que ocupaba el puesto de director del sistema de informática.

La propiedad de los ordenadores

Durán ha dicho ante el juez que no es verdad que se forzara la puerta del despacho de Bárcenas, que había tres ordenadores y que él entendió que eran herramientas de trabajo del PP y "que había que llamar a la dirección competente para que los retirara". "Alguien debió decirle a Bárcenas que la sala se abrió y él se enfadó muchísimo, y me puso una denuncia por robo, hurto y apropiación indebida", ha añadido.

Asegura que hubo un burofax de Bárcenas a Cospedal reclamando sus enseres. En el decía que hasta el mes de febrero de 2013 venia desempeñando su labor profesional en la Sala Andalucía de la sede del PP", ha explicado. En su opinión, a Bárcenas "lo que le preocupaba es que quería demostrar que trabajaba en el PP".

"Yo no tenía ningún interés en quedarme con ordenadores pleistocénicos", ha dicho el responsable de los servicios jurídicos del PP.

Durán ha afirmado que le dijo a Bárcenas que le enviará el título de propiedad de esos ordenadores: "Yo no tenía ningún interés en quedarme con ordenadores pleistocénicos, con un Apple que no tenía ningún valor en esa época".

"Como no presenta título de propiedad, ordené su borrado" y explica que si el ordenador hubiera tenido contraseña o datos, el protocolo "nos obligaba a llamar a su usuario para que nos dijera (...) pero ahí (en los ordenadores) no había dato absolutamente de nada".

Protocolo de borrado

José Manuel Moreno, que ocupaba el puesto de director del sistema de informática, ha dicho que nunca habló ni se cruzó con el ex tesorero. Que cuando recibió los ordenadores, los chequeó y "se ve que no hay nada" en ninguno de los tres.

El director del sistema informático ha dicho que en los ordenadores no había nada, que estaban vacíos.

"Los discos de los ordenadores se conectan en una base para ser leídos desde otros ordenadores y se les aplica proceso de borrado en sucesivas pasadas. Es un protocolo aceptado internacionalmente y se aplica en empresas", ha explicado.

La extesorera: "No sabía nada"

La extesorera Carmen Navarro, también acusada, ha afirmado que no tenía ninguna relación ni personal ni profesional con Bárcenas, "solo lo vi un día, por el pasillo". "Yo sabía que le habían quitado de su puesto por una investigación judicial, pero no sabía más, yo solo era economista", ha dicho ante el juez.

La extesorera acusada afirma que no ordenó nada, ni borrar ni destruir los discos: "Yo solo era economista".

"Cada jefe de área hace su trabajo y solo consultan conmigo cuando creen que deben hacerlo", y ha explicado que el tema de Bárcenas lo llevaba el departamento jurídico: "Y ahí ya entendí que no debía ocuparme de ello, no era mi competencia saber si en esas cajas estaban los ordenadores, si estaban los papeles de Bárcenas.

"No di orden de nada, ni de borrar ordenadores ni de destruir discos duros", ha afirmado.

Para uso profesional

La letrada del PP, María Masso Moreu, ha coincidido en que esos ordenadores "son propiedad del PP sin ninguna duda". El PP, ha dicho, "tiene certeza de ello por las facturas y también de todos los dispositivos electrónicos que usó Barcenas" que, añade, no ha podido acreditar la propiedad de los ordenadores.

Ha insistido en que los ordenadores son para uso profesional y "ese uso personal de dispositivos profesionales produce una pérdida de expectativa de privacidad por parte del usuario de esos dispositivos". Bárcenas, ha explicado, "nunca, nunca, nunca pidió recuperar los datos almacenados en esos ordenadores". "Los datos son del PP y están en sus servidores, que recogen la actividad profesional de sus trabajadores", ha concluido.

"Los datos son del PP", ha explicado la letrada del partido, que insiste en que los ordenadores son para uso profesional.

El PP, en el banquillo

El PP ha intentado librarse del juicio aplicando la doctrina Botín porque sólo hay acusaciones populares. La Fiscalía no ve delitos y Bárcenas retiró su denuncia.

En la instrucción del caso el PP alegó que había destruido los discos duros en aplicación de la Ley de Protección de Datos cuando Bárcenas abandonó el partido y los empleados acusados sostuvieron que se siguió el protocolo habitual y que, además, no había archivos en los ordenadores.

No hay señal de televisión de las declaraciones, ya que el juez decidió no facilitarla a los medios para proteger la imagen de los tres empleados del PP, al considerar que no son personajes públicos.