A sus 34 años, Luis Suárez parece haber renacido futbolísticamente en el Atlético de Madrid. Aunque el charrúa nunca ha perdido la facilidad y olfato goleador para ver puerta, desde que desembarcó en el Metropolitano se le ve más confiado y con ganas de ser protagonista.

Este martes el Atleti se juega su devenir en la Champions League en la ida de los octavos de final frente al Chelsea, y el punta uruguayo será la gran baza de Simeone para tratar de decantar la balanza antes de su visita a Stamford Bridge.

En la previa del encuentro, Suárez ha hablado sobre su gran momento de forma y de su precipitada salida del FC Barcelona el pasado verano tras una llamada de Koeman que no se postergó más de un minuto.

En diálogo con 'France Football', el '9' ha señalado lo que más le molestó de su adiós: "Lo que realmente me molestó fue que me dijeran que era mayor y que ya no podía jugar al máximo nivel, estar a la altura de un gran equipo. Eso es lo que me disgustó".

"El Barcelona me echó, me dijeron que ya no contaban conmigo. Otra cuestión es si todavía tienes un contrato plurianual y el club quiere venderte. Pero el club indicó que de todos modos ya no me tenían en cuenta. Simplemente ya no me querían. Merecía un cierto respeto", ha añadido.

Sin embargo, Suárez cree que su hacer en el Barça fue notable y no tuvieron motivos, con estadísticas en la mano, para echarle.

"Si no hubiera mostrado nada en el Barcelona durante tres o cuatro temporadas lo habría entendido. Pero he marcado más de 20 goles cada temporada. Siempre he tenido buenas estadísticas, sólo por detrás de Messi. Llegué a cierto nivel en Barcelona durante seis años e hice lo que se esperaba de mí", ha explicado.

Ahora que alza la vista atrás, el delantero afirma estar contento con el cambio: "No iba a ser feliz donde la gente ya no me quería, pero este cambio fue bienvenido después de todo lo que había vivido en el Barça y por las formas de la salida".