Hace apenas un mes, durante el partido de la Regional Preferente de Las Palmas que enfrentaba al San Antonio con el San Pedro Mártir, un jugador del conjunto local le propinó un cabezazo al colegiado del encuentro, Alejandro Moreno Robaina.

El trencilla cayó desplomado al suelo y tras ser trasladado al centro sanitario más cercano se le detectó una fractura en el tabique nasal.

Unas semanas después, el Comité de Competición de la Federación de Fútbol de Las Palmas ya ha anunciado la sanción para el jugador: cuatro años sin vestirse de corto y una multa de 600 euros.

"Me empujó y acto seguido me dio un cabezazo en la cara, y no recuerdo mucho más. Caí al suelo y de repente vi mucha gente alrededor, entre ellos a los compañeros y a un médico", relató el árbitro.

 

El jugador, que fue inmediatamente expulsado del club, también quiso disculparse por lo sucedido: "Pido disculpas a todo el mundo del fútbol y del deporte en general. Esto no debería suceder porque lo daña todo. No hay excusas ni justificación para lo que hice. Estoy muy arrepentido y disgustado conmigo mismo".