Humanos y arañas podríamos tener más en común de lo que parece a simple vista. Así lo sugiere un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Constanza, en Alemania, que sugiere que los arácnidos experimentan comportamientos propios del sueño REM y plantea la posibilidad de que incluso sueñen.

En concreto, el equipo estudió arañas saltarinas y comprobó que estas experimentan movimientos de retina junto con espasmos de las extremidades y flexión de las patas.

Una de las autoras de la investigación, la doctora Daniela Rößler, explicaba en Twitter cómo advirtieron que estos invertebrados mostraban fases regulares de enroscar las patas y retorcerse, movimientos -que pueden verse en vídeo en su hilo bajo estas líneas- aparentemente incontrolados que recordaban a los de perros y gatos al dormir.

A raíz de esta observación, decidieron estudiar las retinas de las crías de este tipo de arañas, aprovechando que son traslúcidas en su primera semana de vida. De esta forma comprobaron que los movimientos de las patas coincidían con movimientos de sus retinas. Así, aunque -según apunta la doctora Rößler- aún no se sabe si las arañas sueñan, ahora se plantea esta interesante posibilidad.

En este sentido, el estudio, publicado esta misma semana en la revista científica 'Proceedings of the National Academy of Sciences', incide en que la principal característica del sueño REM es precisamente el movimiento de los ojos. No en vano, las siglas 'REM' corresponden en inglés a 'Movimientos Oculares Rápidos'.

No todas las especies animales tienen ojos móviles, pero las arañas saltarinas en concreto poseen tubos retinianos móviles, que pueden observarse de forma directa en las crías, cuyo exoesqueleto es traslúcido de forma temporal tras su nacimiento.

Gracias a esto, los autores de la investigación hallaron evidencias de un estado similar al sueño REM en estas arañas, concretamente "episodios periódicos de movimientos retinianos junto con espasmos de las extremidades y comportamientos estereotipados de flexión de las piernas durante el descanso nocturno".

Además, esos episodios de movimiento retiniano observados, "fueron consistentes, incluidas duraciones e intervalos regulares, y ambos aumentaron en el transcurso de la noche". Así, los investigadores concluyen que su hallazgo supone "evidencia directa de un estado similar al sueño REM en un invertebrado terrestre", con "claros paralelismos con el sueño REM en vertebrados terrestres".

A su vez, señalan que, puesto que se ha planteado la hipótesis de que los patrones de movimiento durante el sueño REM estarían directamente relacionados con la escena visual que se experimenta al soñar, este descubrimiento plantea a su vez la pregunta de si las arañas saltadoras pueden experimentar sueños visuales.