PIDEN MÁS CONTROL SOBRE LAS PRUEBAS

Los médicos suspenden los reconocimientos del carnet de conducir: "No son adecuados"

La Organización Médica Colegial reclama más controles, formación específica y acceso a información clínica para mejorar las pruebas de aptitud psicofísica. El 87% cuestiona también la evaluación de los trastornos mentales y de conducta.

Reconocimiento médico

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Obtener el carnet de conducir exige superar un reconocimiento médico, pero ¿hasta qué punto se está comprobando que una persona reúne las condiciones necesarias para ponerse al volante con seguridad? La Organización Médica Colegial (OMC) ha puesto el foco sobre esta cuestión y reclama cambios en el funcionamiento de los centros de reconocimiento.

Según una encuesta realizada entre las juntas directivas de los colegios de médicos de España, el 83% considera que la actuación médica en estos establecimientos no es adecuada y que hacen falta medidas urgentes para mejorarla.

El dato forma parte de una publicación elaborada por un grupo de trabajo de la OMC en el que han participado especialistas de distintas ramas de la medicina y representantes de la Guardia Civil vinculados a las áreas de Tráfico e Intervención de Armas. El documento analiza los reconocimientos de aptitud psicofísica necesarios para conducir, obtener licencias de armas o trabajar en determinados ámbitos de la seguridad privada, y propone criterios para elevar su calidad.

La preocupación no se limita a cómo se realizan las exploraciones, sino también a su capacidad para detectar problemas de salud que puedan comprometer la seguridad vial. El 72% de los encuestados cree que no se identifican correctamente las patologías que pueden suponer un riesgo al volante, mientras que el 62% considera que no se cumplen adecuadamente las exigencias normativas relativas a los informes de aptitud.

La evaluación de la salud mental constituye otro de los puntos débiles señalados en el estudio: el 87% considera inadecuada la valoración de los trastornos mentales y de conducta en estos centros. Para la OMC, una revisión más rigurosa podría ayudar a detectar situaciones de riesgo antes de que tengan consecuencias en la carretera. De hecho, el 97% de los participantes cree que una evaluación adecuada de esos riesgos contribuiría a reducir sus efectos negativos sobre la seguridad vial.

Más control sobre las pruebas y los informes médicos

Uno de los principales problemas que identifica la encuesta es la supervisión de los resultados. El 86% de los encuestados reclama un control más riguroso de los informes de aptitud psicofísica y defiende que los centros puedan disponer de información sanitaria relevante procedente del médico responsable de la atención del paciente.

La intención es que la valoración no dependa únicamente de las pruebas realizadas en el momento del reconocimiento, sino que pueda tener en cuenta antecedentes clínicos importantes para determinar si una persona está en condiciones de conducir. Esta cuestión resulta especialmente relevante cuando existen enfermedades, tratamientos o circunstancias que pueden afectar a las capacidades necesarias para circular con seguridad.

Los resultados también ponen en duda la adecuación de algunas exploraciones. Un 43% considera que los centros cumplen la normativa, aunque su actuación médica es mejorable, mientras que un 38% estima que las pruebas realizadas no son adecuadas para el objetivo que persiguen.

La valoración media de estas exploraciones se queda en 2,83 puntos sobre 5. La nota es todavía más baja cuando se trata de detectar el consumo de alcohol, drogas o medicamentos psicoactivos, un ámbito en el que la puntuación media cae hasta los 2,08 puntos sobre 5.

Se trata de una cuestión especialmente sensible para la conducción, ya que determinadas sustancias pueden alterar los reflejos, la atención, la percepción o la capacidad de reacción. El informe, sin embargo, recoge la percepción de los encuestados sobre el funcionamiento de los centros y no implica que todos los reconocimientos médicos presenten las mismas deficiencias.

Formación específica y criterios comunes

Ante este diagnóstico, la Organización Médica Colegial propone reforzar la preparación de los profesionales que trabajan en los centros de reconocimiento. La formación debería ser específica, tanto al inicio de su actividad como de manera continuada, e incluir conocimientos clínicos, técnicos, legales y deontológicos.

La entidad también plantea homogeneizar los criterios de evaluación, mejorar el acceso a información clínica relevante y avanzar hacia pruebas más objetivas. A estas medidas añade una mayor supervisión administrativa y la necesidad de garantizar que se cumple la normativa vigente.

El presidente de la OMC, Tomás Cobo, defiende que la prevención debe comenzar antes de que se produzca un accidente, mediante la detección de riesgos y la promoción de conductas seguras.

La iniciativa abre así un debate que afecta directamente a los conductores: el reconocimiento médico no debería convertirse en un mero trámite para renovar u obtener el permiso, sino en una herramienta eficaz para comprobar que se mantienen las capacidades necesarias para circular. El reto está en conseguir que las pruebas sean rigurosas, homogéneas y capaces de detectar los problemas que realmente pueden comprometer la seguridad al volante.

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