Scratch y liderato. Así comenzaba el Rally de Portugal para Dani Sordo y el equipo Hyundai. El cántabro, decidido a lograr un buen resultado en la séptima cita del calendario del Mundial de Rallies salía a morder, aprovechando no solo su orden de salida, sino también lo cómodo que se siente con el i20 WRC Coupé sobre tierra. Con altas temperaturas anunciadas y mucho polvo en suspensión, estaba claro que la prueba lusa iba a ser una dura prueba especialmente para la parte mecánica, por lo que el descalabro de Hyundai y de los Ford Fiesta WRC por la tarde no serían sorprendentes.

En el caso de Hyundai, un problema con la bomba de combustible se cobraría las carreras tanto de Dani Sordo como de Sébastien Loeb. El de Puente San Miguel trataba de defender en el tercer tramo su ventaja de medio segundo sobre Ott Tänak. Tras solo una curva y dos centenares de metros, el i20 del español perdía potencia y se tenía que detener. Era el mismo problema que se había dado solo unos minutos antes en la unidad del nueve veces Campeón del WRC. Con más de un cuarto de hora cedido en ambos casos, Thierry Neuville se quedaba como único representante de la firma surcoreana con opciones de lograr un buen resultado.

Un problema con la bomba de combustible dejaba a Sordo sin liderato | Hyundai

El belga no lo tenía sencillo saliendo tercero a los tramos. Mientras que los Toyota explotaban su velocidad para encaminar un triplete provisional aprovechando las condiciones de las especiales de Arganil, tanto Sébastien Ogier como Neuville sufrían para meterse entre los cinco primeros. Finalmente, el piloto de Hyundai terminaba la primera jornada cuarto con solo siete décimas por delante del hexacampeón a falta de la superespecial del Circuito de Lousada, uno de los tramos espectáculo más impresionantes del año al ser capaz de reunir a decenas de miles de aficionados en las gradas.

Con Tänak liderando con más de 15 segundos el grupo de los Toyota, el interés se centraba en saber si los Ford Fiesta WRC iban a poder estar en la pelea también. Durarían al menos el bucle de la mañana, mientras que por la tarde problemas eléctricos para Elfyn Evans y de frenos en el de Teemu Suninen retrasaban a ambos competidores, abriendo a su vez las puertas del Top5 a los pilotos estrella de Hyundai y Citroën. El otro C3 WRC, el de Esapekka Lappi, sufriría un pinchazo y posteriormente sería retrasado por la estela de polvo en suspensión dejada por Evans en la especial en la que tuvo problemas.

Sébastien Ogier pelea con Neuville por la cuarta plaza | Citroën

Destacar que además de la presencia de Dani Sordo y Carlos del Barrio, los pilotos españoles también se encuentran peleando por el triunfo en la 208 Rally Cup Ibérica frente a los pilotos portugueses y foráneos. Por otra parte, era el debut de Gus Greensmith, piloto de M-Sport con un World Rally Car, mientras que Skoda decidía estrenar aquí la evolución de su Fabia R5 y Citroën Racing llevaba mejoras para el C3 R5. Destaca que Jan Kopecký es líder de WRC2 Pro tras el pinchazo de Kalle Rovanperä y los problemas de Mads Ostberg, mientras que Ole-Christian Veiby hace lo propio con WRC2.