La Fórmula 1 presentaba hace algunas semanas su intención de crear un ambicioso plan que le llevará a crear una huella de carbono neutra para la temporada 2030 a través dela introducción de una serie de medidas tanto en la pista como fuera de ella, precisamente en la logística, donde más impacto contaminante tiene el Gran Circo. Una de las decisiones precisamente era la de elevar durante los próximos años la proporción del uso de los combustibles sintéticos para los monoplazas, en este caso sin renunciar a la tecnología híbrida que actualmente emplean los coches de la categoría reina de los monoplazas.

¿Por qué no apostar entonces por la tecnología eléctrica? Es el propio responsable técnico de la Fórmula 1 el que apunte a que actualmente el 90% de los vehículos que circulan en el mundo sigue empleando motores de combustión interna, por lo que si la Fórmula 1 ayuda a encontrar una forma más sostenible de alimentar dichos propulsores será una medida muy útil para la movilidad terrestre en los próximos años, así como ayudar a transportes más grandes como los camiones o los aviones a moverse debido a la dificultad que puede suponer emplear motores eléctricos en sus casos..

A medida que se sinteticen estos combustibles sostenibles avanzados, también serán más limpios, eliminando elementos de combustibles fósiles como el azufre. "Lo que podemos hacer es mostrarle al mundo que existen alternativas a la energía eléctrica y alternativas al almacenamiento de electricidad en baterías pesadas y, debo decir, algo sucias", apuntaba el propio Symonds.

La Fórmula 1 descarta la tecnología 100% eléctrica para sus monoplazas a corto plazo | F1 2011 Launch Rendering track

La intención por parte de la Fórmula 1 y de la FIA es la de emplear lo que denominan como combustibles sostenibles avanzados, una tercera generación de biocombustibles o sintéticos que empleen hasta un 10% de biocomponentes para el año 2021. En la actualidad, los combustibles que emplean los Fórmula 1 deben tener un 5,75% por reglamento de este tipo de elementos. El enfoque presentado por Pat Symonds corresponde con el mismo que presentó hace unos meses Ross Brawn cuando se le preguntó acerca de la posibilidad de convertir la Fórmula 1 en eléctrica a tenor del gran éxito entre los fabricantes que tiene la Fórmula E.

El ex-responsable técnico de Ferrari o jefe de Brawn GP fue claro a la hora de apuntar que nada les impedía adoptar ya trenes motrices 100% eléctricos, sin embargo, eso no correspondía actualmente con los requisitos de la categoría: "No necesariamente veo la Fórmula 1 encerrada para siempre en motores de combustión interna. ¿Quién sabe dónde estaremos en 10 años? Creo que la Fórmula 1 evolucionará en la dirección que tiene el equilibrio adecuado de deporte, relevancia y compromiso con los aficionados. Nada nos impide tener coches eléctricos de Fórmula 1 en el futuro. Por el momento, esto no ofrece el espectáculo deseado".