Ciudad del Amor, capital mundial de la arquitectura Mudéjar y cuna de Dinosaurios. ¿A que suena bien? Apetece acercarse a conocer las tres cosas y no hay que viajar demasiado lejos, estamos hablando de Teruel. La ciudad aragonesa más desconocida, tiene mucho que ofrecer. Si aún estás buscando un destino para una escapada diferente, te proponemos que te acerques a la ciudad turolense. En unos días vas a poder contemplar la mejor arquitectura mudéjar en las Torres y la techumbre de la Catedral, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, visitar el Mausoleo de los Amantes, protagonistas de la más bella historia de amor jamás contada y acercarte a Dinópolis para descubrir cómo era el mundo animal en Teruel hace 150 millones de años y ver a tamaño natural los dinosaurios que poblaban la provincia. Descubrir Teruel  es vivir una experiencia inolvidable, es arte y arquitectura, es un espectáculo de colores y sabores, es una ciudad viva y llena de sorpresas que no te puedes perder. La ciudad tiene muchos atractivos turísticos: La Catedral de Santa María de Mediavilla es el monumento más importante del estilo mudéjar de España. Dividida en tres naves a las que se le adoso en el siglo XIII la torre mudéjar, está considerada la mejor de toda la región La Catedral es Monumento Nacional desde 1931 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1986. El conjunto del mausoleo y la iglesia y torre de San Pedro, donde se ubica el museo dedicado a Los Amantes de Teruel. En el Mausoleo destacan las figuras de mármol blanco de los amantes y las manos que pretenden entrelazarse. Es uno de los monumentos funerarios más famosos de España, en él yacen las momias de Juan de Marcilla e Isabel de Segura, dos jóvenes que vivieron en el Teruel del siglo XIII y que protagonizaron una historia de amor digna de leyenda. Sus momias fueron descubiertas en el año 1555, en el transcurso de unas obras llevadas a cabo en la iglesia de San Pedro. Aparecieron los cuerpos de dos jóvenes, enterrados juntos. El museo se apoya en elementos visuales para relatar la historia de la ciudad de Teruel. No olvides dejar tu mensaje de amor en la entrada. La Iglesia de San Pedro en Teruel comenzó su construcción en el año 1392, y es un claro ejemplo de arquitectura mudéjar del siglo XIV en Aragón. El claustro merece la pena. En el centro de la ciudad desde la época medieval, y al lado del mausoleo, la Fuente del Torico, se ubica en la conocida como Plaza Mayor o del Mercado, La pequeña escultura del Torico, sobre un alto pedestal, sorprende. La Torre de El Salvador se alza en las cercanías de la puerta de Guadalaviar de Teruel. Está anexa a una Iglesia pequeña del mismo nombre. La torre del siglo XIV se puede visitar y son dos torres en realidad. La exterior, de ladrillo, y la interior, de mampostería, y entre ambas las escaleras. Es un típico ejemplo de arquitectura mozárabe, ambos espacios merecen una visita. El Acueducto de la ciudad es un puente peatonal, considerado como la obra de ingeniería civil más importante de todo el renacimiento español. Este acueducto junto con la infraestructura de tuberías de arcilla de la época, trajo el agua hasta Teruel en 1.558. La Escalinata del Paseo del Óvalo es uno de los monumentos más emblemáticos de Teruel. Combina dos estilos arquitectónicos, el mudéjar y el modernismo y es obra de José Torán. El centro del monumento está decorado con una representación en relieve de los amantes besándose. A comienzos del siglo XX en pleno periodo de auge económico La burguesía, sobre todo mercantil, rivalizó entre sí construyendo edificios destinados a sus negocios o a sus viviendas. Un nuevo estilo de características muy definidas sería el predominante, el Modernismo. Casa Ferrán, Casa del Torico y La Madrileña son los principales ejemplos del modernismo en la ciudad de Teruel. Y si quieres ver algo sorprendente, no dudes en visitar Dinópolis. Es el parque principal del Territorio Dinópolis. No es exactamente un parque de atracciones, aunque hay algunas que a los peques les van a encantar, es un parque paleontológico que combina ciencia y ocio. Lo mejor de este complejo es el Museo Paleontológico con más de 500 piezas entre fósiles originales, muchos de ellos hallados en la provincia de Teruel, como es el caso de los huesos originales de Turiasaurus riodevensis, el dinosaurio más grande de Europa descrito hasta la fecha y uno de los más grandes del mundo, con casi 40 metros de largo y 40 toneladas de peso, que fue encontrado por los paleontólogos de la Fundación Dinópolis en la localidad turolense de Riodeva. Realmente merece la pena. Si todavía no conoces Teruel, ahora es el momento. La primavera es la mejor época del año para viajar a esta preciosa ciudad aragonesa.