Antes de viajar a Granada, una de las ciudades más bonitas y con más historia de Andalucía, el viajero puede desviarse a un enclave precioso como es Santa Fe. Esta localidad fue un auténtico campamento militar de los ejércitos de los Reyes Católicos durante uno de los momentos que marcó un antes y un después en la historia de nuestro país: La toma de Granada.

La historia cuenta que el campamento se quemó. Isabel I de Castilla, para llegar a fortalecer la moral de todas y cada una de sus tropas, decidió construir en su lugar una población bajo el nombre de Santa Fe. Es en ese mismo lugar donde sucedieron dos cosas importantísimas: Por un lado la rendición de Granada y por otro lado donde Cristóbal Colón estableció formalmente su compromiso con la Corona Española ante esa expedición que marcaría su vida para siempre.

Santa Fe también es conocida como la auténtica Cuna de la Hispanidad. En este lugar, los monarcas Isabel y Fernando firmaron las Capitulaciones con el rey Boabdil. El 25 de noviembre de 1491, acordaban la entrega del reino nazarí de Granada. Un año después tuvieron lugar las conversaciones con el navegante genovés para permitir la financiación de ese viaje que desembocaría en el descubrimiento de un nuevo continente.

Santa Fe | Imagen en Wikipedia Autor: Jesús Bueno Urbano. Licencia: CC BY-SA 4.0

En estas famosas Capitulaciones se realizó un reparto anticipado entre las dos partes, así como condiciones y beneficios que traería la esperada conquista de las Indias. ¿Qué versa este título? A Cristobal Colón se le otorgaban los títulos de almirante, virrey y gobernador general en todos y cada uno de los territorios que descubriera o, por su parte, conquistase durante su expedición.

Una de las peculiaridades de Santa Fe es que fue trazada a cordel, teniendo tanto una planta rectangular como una puerta a cada lado. Cabe destacar que su trazado tiene forma de cruz, así como su nombre, concedido como un clarísimo símbolo cristiano de esa lucha contra los musulmanes. Conforme pasó el tiempo, todo lo que se fundó en el conocido como “Nuevo Mundo” se llegó a planificar imitando la estructura de Santa Fe.

Santa Fe | Imagen en Wikipedia Autor: Jesús Bueno Urbano. Licencia: CC BY-SA 4.0

Otro dato a tener en cuenta es que esta ciudad-campamento llegó a edificarse en tan solo ochenta días. Teniendo en cuenta varias torres, así como muros y una fosa alrededor de toda ella. También se levantaron cuatro espectaculares puertas que, actualmente, perduran. De ahí que el casco antiguo de Santa Fe sea una auténtica maravilla, perfecto para pasearlo. Por eso se ganó a pulso ser declarado como Conjunto Histórico-Artístico.

Para descubrir en esta localidad, es imprescindible disfrutar de la Iglesia de la Encarnación, así como la ermita de los Gallegos o el convento de los Agustinos. Eso sí, no puedes irte de Santa Fe sin degustar sus reconocidos “piononos”. Se trata de uno de los dulces típicos de la zona. Son unos pastelitos de bizcocho borracho y crema con azúcar y ligeramente caramelizados. Fueron creados por Ceferino Isla, en honor del Papa Pío IX. ¡Qué maravilla!