Con apenas 66 kilómetros de costa, la provincia más pequeña de España se basta para albergar algunas de las playas más interesantes. Si bien es cierto que el tiempo no siempre acompaña, eso no quiere decir que no se puedan practicar todo tipo de actividades en torno a este rincón del Mar Cantábrico, bien deportes como el surf en Zarauz a senderismo costero, pasando por la visita a pueblos pintorescos. Uno de ellos es Mutriku, en el extremo occidental. Desde ahí, caminando en dirección Este, se empiezan a suceder una veintena de playas y calas en las que encontramos algunas sencillas, que invitan a relajarse, como la de Zumaia o urbanas, en medio de la ciudad, como la más famosa de la zona: la de La Concha, en pleno paseo de San Sebastián. Y para los que no tengan miedo a una buena caminata, nada como la Ruta del Flysch, entre Mutriku, Deba y Zumaia. Sus espectaculares acantilados son el resultado de millones de años de evolución geológica. Una sucesión de estratos rocosos que, a causa de la erosión del mar, han quedado al descubierto. Eso sí, si luce el sol, que nos e diga. Todos al agua y aprovechar los rayos para ponerse morenos...