¿Por qué estos cinco? por una razón muy sencilla: su mercadillo es sólo una de las muchas razones por las que Montreaux, Basilea, Lugano, Laussane y Lucerna merecen una visita, especialmente en fechas prenavideñas.

Montreaux, Suiza | Foto: Christof Schuerpf - Turismo de Suiza

Como sucede a lo largo y ancho de los países nórdicos, Suiza, como país de invierno blanco que es, también pelea por ser la casa de Papá Noel, la sitúan en Montreaux, una población que te resultará familiar porque era uno de los lugares favoritos del mundo para Freddy Mercury entre otras celebs; a Montreaux se llega en tren desde Ginebra para descubrir una verdadera Navidad de cuento que confluye en su Mercadillo, uno de los mejores de Suiza.

Basilea, Suiza | Foto: Andreas Gerth - Turismo de Suiza

Basilea es siempre una buena idea pero en invierno lo es si cabe más por su Mercado de Navidad y porque adorna su casco histórico, que es espectacular sin adorno alguno, con 100 árboles de Navidad, entre todos ellos destaca el diseñado por el decorador Johann Wanner.

Lugano, Suiza | Foto: Remy Steinegger - Turismo de Suiza

Lugano es la ciudad más al sur de Suiza y además de pasear por su mercadillo y hacerte con algún recuerdo, te encantará pasear por sus calles de invierno y descubrir el intenso y reconfortante olor a canela.

Lucerna, Suiza | Foto: Christof Schuerpf - Cortesía de Turismo de Suiza

El mercado navideño de Lozärn, en Lucerna, resulta curioso por su decoración, en medio se encuentra una fuente franciscana que se decora con luces, velas de un metro de altura y ramas de abeto y se convierte en la corona de Adviento más grande de Suiza Central. Además del mercadillo en Lucerna tendrás que visitar su belén, hecho con figuras a tamaño real y asistir a alguno de los conciertos que se celebran en esta época del año en la iglesia de Santa María.

Lausanne, Suiza | Foto: Jan Geerk - Cortesía de Turismo de Suiza

Lausanne es probablemente, junto a Montreaux, el mejor destino suizo para viajar en familia porque no cuenta con un mercadillo sino varios, también con un espectacular belén viviente que pasa por ser el más bello de Suiza y una aldea infantil hecha a la medida de los niños, para que vivan una navidad de cuento y encanto.