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VISITAS TERRORÍFICAS

Los destinos más escalofriantes para hacer tanoturismo en España

El turismo negro no es actualmente algo extraño. Las visitas a lugares como Chernobyl o los campos de concentración nazis son cada vez más frecuentes y reclamadas por los turistas. Te contamos algunos de los destinos favoritos para hacer tanoturismo en España.

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En 2019 se estrenaba la docuserie Chernobyl. En ella, se contaba el desastre nuclear ocurrido en la ciudad del norte de Ucrania y cómo el gobierno había manejado negligentemente la situación. Desde su estreno, las visitas al lugar se han duplicado. Los turistas, cansados de las experiencias de siempre, buscan otros lugares con otro tipo de historias detrás.

El tanoturismo o turismo negro no es algo nuevo. Desde hace años personas de todo el mundo visitan lugares en los que han ocurrido historias terribles, como los campos de concentración de Dachau o Auschwitz. La leyenda negra también es un gran reclamo. Los turistas buscan emociones fuertes. No obstante, ¿es moral visitar este tipo de lugares? ¿Nos hace más conscientes de la realidad en la que vivimos? O, por el contrario, ¿sirven para llenar los oscuros anhelos de la naturaleza humana?

Hay mucha controversia a la hora de visitar este tipo de destinos. Sin embargo, no puede negarse que existe una cierta atracción hacia estos lugares. Te contamos los cinco destinos más escalofriantes para hacer turismo negro o tanoturismo en España.

1. El pueblo fantasma de Belchite, en Zaragoza

El municipio de Belchite, a tan solo 49km de la capital aragonesa, fue escenario de una de las batallas más cruentas de la Guerra Civil española.

En 1937, el ejército republicano puso en marcha su ofensiva en el frente del Ebro. Pretendía tomar Zaragoza y distraer a las tropas del norte. El resultado fue una gran batalla en la que el pueblo de Belchite quedó totalmente destrozado. En la ciudad vieja de este municipio solo puede pasearse entre ruinas, que quedaron como recuerdo propagandístico de la guerra.

2. Sanatorio de La Barrancada, en Madrid

A mediados del siglo XX, el Patronato Nacional Antituberculoso del Ministerio de Sanidad español llevó a cabo a lo largo de toda la geografía española la construcción de una serie de hospitales para tuberculosos. Uno de ellos fue el de La Barrancada, también conocido como Hospital de Santo Ángelo, situado en el municipio de Navacerrada y que data de 1941.

El lugar albergó a enfermos de tuberculosis, lepra, polio, fibrosis y cáncer de pulmón. Sin embargo, con los avances médicos, estas dolencias dejaron de ser una prioridad y el hospital pasó a funcionar como un centro psiquiátrico. Finalmente, en 1995, cerró sus puertas para siempre.

Existen muchas leyendas en torno al lugar, cuyo aspecto descuidado y abandonado ya da un toque terrorífico al entorno de por sí. Luces que se encienden y se apagan, voces que salen del interior de las paredes o restos de velas y pintadas que son señas de rituales satánicos hacen que nadie se atreva a pasear por su interior.

3. El Cortijo Jurado, en Málaga

El Cortijo Jurado, situado en una loma a la entrada del barrio de Campanillas, en Málaga, es una hacienda agrícola-burguesa del siglo XIX. Construida en torno a los años 1830 y 1840 por la familia Heredia, fue concebida como una villa de recreo y como explotación ganadera.

Se dice que entre 1890 y 1920 desaparecieron cinco chicas jóvenes y que sus cuerpos aparecieron con signos de tortura en los alrededores del cortijo. Según cuentan, con evidencias de haber sido sometidas a algún tipo de rito satánico.

Además, se habla mucho de los fusilamientos que tuvieron lugar durante la Guerra Civil en las inmediaciones de la hacienda. La casa pudo servir como hospital y sus sótanos como calabozos.

4. Hospital del Tórax, en Barcelona

Este hospital de tuberculosos, situado en Tarrasa, Barcelona, es otro de los construidos por el Patronato Nacional Antituberculoso en los años 50.

Este centro sanitario acogió a más de la mitad de los enfermos por tuberculosis de Cataluña. Lo cierto es que su organización y el gran número de internos que acogió estuvieron siempre sujetos a polémica. No había enfermeras suficientes y los cuidados que se ofrecieron fueron, en su gran mayoría, pobres. No obstante, en sus últimos años, una reestructuración de la plantilla y los avances médicos en este tipo de enfermedades pulmonares dotaron a los enfermos de una excelente asistencia médica y de una atención muy humana.

Tristemente, el lugar es conocido por ser el hospital con el mayor índice de suicidios de todo el país. Suele decirse que los pacientes, llevados a la locura por la enfermedad, que les provocaba una dolorosa y lenta muerte, se arrojaban desde el noveno piso del edificio hacia el jardín, apodado ‘La Jungla’.

Son muchas las leyendas que se escuchan en torno a este lugar, que ha albergado episodios curiosos, como el de la detención de un joven por la Guardia Civil en 2003, que robó un feto conservado en formol del hospital.

El centro sanitario cerró sus puertas en 1997 y hoy en día es un parque audiovisual, escenario de diversas producciones.

5. Ochate, el pueblo maldito, en Treviño, Burgos

El pueblo de Ochate es un municipio abandonado y en ruinas del condado de Treviño, en Burgos, en el que solo se conservan la torre de la antigua iglesia de San Miguel y los restos de algunas casas.

Se conoce a este municipio como el pueblo maldito, ya que se dice que fue abandonado por tres misteriosas epidemias que se sucedieron en 1860, 1864 y 1870 y que no afectaron a los pueblos vecinos. La viruela, el tifus y el cólera diezmaron a la población. Además, el municipio se hizo famoso cuando en los años 80 se publicó una foto del lugar en la revista en Mundo Desconocido, en la que supuestamente se veía un ovni.

Desde entonces, el lugar ha llamado a amantes de lo paranormal y se han realizado diferentes grabaciones para la obtención de psicofonías. De hecho, es uno de los pueblos más visitados por los amantes de lo paranormal, lo que hace que existan muchas excursiones para hacer grabaciones en el lugar. La proliferación de estos aparatos en la zona puede ser también la causa de estos sonidos ‘paranormales’, ya que pueden hacer interferencias unos con otros.

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