Si algo no le falta a Grecia son razones que justifiquen su fama, empezando por su antiquísima historia como cuna de la civilización occidental (Roma no habría sido lo que fue sin Grecia) y los vestigios que de ésta se conservan; pero hoy no viajamos al Olimpo de los dioses sino a tres de las 1400 islas griegas cada una de las cuales supone una razón (sino más) para visitar este magnífico país.

Solo unas 277 de las 1400 islas griegas distribuidas en 7 archipiélagos están habitadas y algunas de ellas (Mykonos, Santorini, Corfú...) son epicentros del turismo mundo, destinos de los más desados del mundo; hoy tampoco viajamos a esos idílicos destinos sino a otros tal vez menos populares, ideales para huir de septiembre, del mundanal ruido, de las rutinas o de lo que quiera que desees dejar atrás durante unos días para disfrutar de unas deliciosas vacaciones. Nos vamos a Andros, Lefkada y Milos.

Milos | Pixabay

Milos

Está en el archipiélago de las Cícladas y tu nosmbre te sonará, probablemente, gracias a la Venus de Milos que encontró en esta isla y está expuesta en el museo del Louvre, en París, también porque sin llegar a ser tan popular como Mykonos o Santorini, ya no es tampoco un destino secreto. Si lo que buscas es tranquilidad, maravillosas playas y comer como un griego, te encantará; te sorprenderán las imponentes formaciones rocosas que hay en algunas de sus playas, los restos arqueológicos que se conservan en la isla y el encanto de sus pueblos blancos de ventanas y puertas azules. Se puede llegar a Milos por mar o por aire, volando desde Atenas o Tesalónica y en barco desde otras islas griegas, Santorini entre ellas.

Milos | Pixabay

Lefkada

Es una de las islas Jónicas, rica tanto por su vegetación como en restos arqueológicos; sus playas sorprenden por el deslumbrante azul de sus aguas y su arena blanca, es un rincón de Grecia a recorrer tanto en toda su costa como en su interior, además está unida a tierra al continente por un puente lo que hace que no sólo puedas llegar a esta isla en avión sino en coche o autobús desde Atenas.

Lefkada | Pixabay

Andros

Volvemos a las Cícladas para visitar Andros, una isla más rica en vegetación que sus compañeras de archipiélago en la que, para disfrutar de sus maravillosas playas, tendrás que quedarte en el sur, el resto de sus costas son muy escarpadas. En Andros no te aburrirás, recorrer la isla es un viaje en el tiempo delicioso gracias a los vestigios arqueológicos y monumentos históricos que en ella se conservan. Es famosa por las plazas pavimentadas en mármol en su capital (Andros) y también por restos de un castillo veneciano al norte de la capital y sus fuentes de agua mineral en Apikia. A Andros se llega en ferry desde el Pireo pero si vas a hacer una ruta por algunas islas griegas, también podrás llegar (en ferry igualmente) desde Creta y Rodas entre otras islas.

Andros | Pixabay