La ocupación de la Península Ibérica por los Romanos se extiende desde el año 218 a.C. hasta el siglo V d.C, en tantos siglos no es de extrañar que encontremos restos de una de las civilizaciones más prolijas de la historia, casi en cada esquina.

Carabanchel es uno de los barrios que más sorpresas esconde para los madrileños, aunque también puede ser que se esté poniendo de moda ahora y le estemos prestando más atención. La verdad es que el hallazgo de estos restos no es algo nuevo, pues el primero fue en 1903, hace más de un siglo. Y en 2005 se produjo uno de los últimos hallazgos, mientras se llevaban a cabo las obras en Vía Carpetana.

Los estudios, que se han hecho, apuntan a que en el subsuelo del parque Eugenia de Montijo y bajo los restos de la antigua cárcel de Carabanchel, hay restos de una antigua ciudad romana. Aunque al principio se pensaba que era un pequeño poblado, pero se estima que los restos tienen una extensión de unas 40 hectáreas, la mayoría sin excavar.

Calzada romana de Cercedilla | Imagen cortesía de madrid.org

Los expertos afirman que podríamos estar a uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Comunidad de Madrid. Y eso que en la región hay yacimientos de gran importancia como el de Complutum en Alcalá de Henares o la Calzada romana de Cercedilla. Como se puede ver, el Imperio Romano sigue muy presente en Madrid.

¿Por qué eligieron los romanos la zona de Carabanchel para establecerse? Cuando llegaron a la región de Madrid buscaban lugares elevados para asentarse, pero también debían de estar relativamente cerca de los ríos Jarama, Tajuña, Henares y Manzanares.

La mayoría de vecinos de Carabanchel cuando salgan a pasear por el parque de Eugenia de Montijo, estarán andando sobre una antigua ciudad romana. El patrimonio de la Comunidad de Madrid aumentaría si se excavasen estos restos. No obstante, el COAM alerta de los riesgos a los que está expuesto este yacimiento.

Complutum | Imagen cortesía de Turismo Alcalá

Por esa razón, vecinos y arqueólogos han unido fuerzas para empezar los trámites para conseguir que la zona sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC), aportándole mayor protección. Una vez fuera un Bien de Interés Cultural, facilitaría las cosas para futuras excavaciones y poder desempolvar las incontables sorpresas que el yacimiento y Carabanchel tienen que ofrecer.

Esperemos que muy pronto podamos estar visitando uno de los hallazgos más importantes de la capital, y disfrutar de todo lo que está por descubrir. Seguramente, los objetos que se encuentren nos podrán decir, mucho más sobre los antiguos vecinos de Carabanchel.