El Real Monasterio de Guadalupe data de finales del siglo XIII, aproximadamente. Inicialmente se trataba de una pequeña y humilde ermita, que estaba custodiado por el sacerdote Pedro García en sus primeros años. Tras esta, llegó la “segunda iglesia” a finales del siglo XIV. Fue entonces cuando Alfonso XI, conocido por su pasión por cazar entre esas sierras, decidió visitar Guadalupe en el año 1335.

En ese mismo momento, tras ver el ruinoso estado en el que se encontraba esa ermita, comenzó a mover las gestiones pertinentes para restaurarla. Pedro Gómez fue el custodio que se comprometió a llevar a cabo este deseo del rey, desde los años 1335 y 1341. Durante este tiempo, concretamente en 1337, se fundó la Puebla y, posteriormente, por orden de Alfonso XI se comenzó a construir el Monasterio.

Real Monasterio de Guadalupe | Imagen en Wikipedia. Autor: Vegafotoswiki. Licencia: CC BY-SA 3.0

No solamente solicitó, sino que obtuvo para este lugar la creación de un conocido como priorato secular, declarándolo de su real patronato. ¡Nada más y nada menos! Este priorato secular fue dirigido por un total de cuatro priores, concretamente entre los años 1341 a 1389. Se finalizó con algo increíble, como es la entrega del santuario a la prestigiosa Orden de San Jerónimo. Recordemos que se mantuvieron en este lugar durante cuatro siglos, hasta que sucedió la desamortización en 1835.

Es en ese instante cuando pasó a ser una parroquia secular nada más y nada menos que de la archidiócesis de Toledo. Todo hasta que llegó la Orden Franciscana en el año 1908. Desde ese momento hasta la actualidad, es la que rige tanto el Monasterio como el Santuario de Guadalupe, ubicado en la provincia de Cáceres.

Un dato curioso a tener en cuenta es que el distintivo de “Real” fue concedido también por Alfonso XI en el año 1340 mientras que lo de “Pontificio” fue concesión de Pío XII en 1955. Por si fuera poco, obtuvo el título de “Monumento Nacional” (1879) y, por supuesto, “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO en el año 1993.

¡Pero hay más! Ya que la imagen de Santa María de Guadalupe tiene el título de “Reina de las Españas”, o “de la Hispanidad”. En este caso, fue Alfonso XIII en 1928. Tal relevancia obtuvo este lugar con el paso de los años que, en 1907, se le dio el merecido título de “Patrona de Extremadura”. Muchísimas personas no solamente en esta Comunidad Autónoma tienen devoción a la Virgen de Guadalupe, sino otras tantas en todo el país y el mundo. Estamos ante una de las rutas de peregrinos más transitadas del mundo.

Real Monasterio de Guadalupe | Imagen en Wikipedia. Autor: Aeronavegante. Licencia: CC BY-SA 3.0

El Real Monasterio de Guadalupe, un lugar lleno de historia

Es y será siempre un monumento de gran importancia tanto por la cultura, como por su historia así como su arquitectura. Está estrechamente vinculado a la Edad Media y a la Edad Moderna de España, por la relación que tenía con los Reyes Católicos en cuanto a la evangelización y conquista de América. Cabe destacar su centro de cultura de primer nivel, su centro tanto de investigación como de enseñanza, así como diversos talleres y una biblioteca con un rico y extenso fondo. Estamos seguros de que, una vez visites este rincón de Guadalupe, querrás volver lo antes posible.