MOSQUITO TIGRE
El virus del chikungunya encuentra nuevas rutas de expansión impulsado por el cambio climático
Las condiciones climáticas pueden favorecer que este virus llegue a zonas templadas del hemisferio norte, donde hasta ahora no circula de forma habitual. El aumento de temperaturas está ampliando las áreas favorables para los mosquitos que lo transmiten, aunque factores socioeconómicos y la capacidad de los sistemas sanitarios también condicionan su dispersión.

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En lo que va de 2026 se han registrado cerca de 33.000 casos sintomáticos de chikungunya en el mundo y al menos nueve muertes, la mayoría en América del Sur, según datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). Los expertos alertan de que el aumento global de temperaturas podría facilitar ahora la expansión del virus hacia regiones templadas de Europa y Norteamérica, donde hasta hace poco su transmisión era improbable.
"Actualmente, 139 países o regiones —que representan el 21,3% de la superficie terrestre mundial— son zonas de riesgo para el virus chikungunya. Mostramos que, bajo los modelos de cambio climático, el virus se expandirá aún más hacia el norte en regiones templadas, especialmente en el noreste de Norteamérica, Europa central y Asia oriental", declara Ye Xu, investigador de la Universidad Médica China de Zhejiang en Hangzhou (ZCMU, por sus siglas en inglés) y coautor de un estudio que publica la revistaFrontiers in Cellular and Infection Microbiology sobre esta enfermedad.
El chikungunya es una dolencia tropical desatendida según la Organización Mundial de la Salud. Provoca fiebre alta, dolores musculares y articulares intensos, cefalea, fatiga, náuseas y erupciones cutáneas. Aunque no es endémico en Europa o Norteamérica, se registran casos importados en viajeros procedentes de regiones tropicales y subtropicales.
Este estudio advierte de que el virus, transmitido por mosquitos del género Aedes, podría ampliar su distribución antes de finales de siglo debido al aumento de temperaturas y a los cambios en las condiciones climáticas.
"Las condiciones socioeconómicas y el sistema de salud también afectan, ya que reducen la distribución del patógeno. Un ejemplo claro es la malaria, que hoy consideramos una enfermedad tropical, aunque a mediados del siglo XX estaba presente en Finlandia, en toda Europa y en parte de Estados Unidos. En cierto modo, somos nosotros quienes la hemos convertido en una enfermedad tropical al erradicarla de las zonas más templadas", declara a SINC Jordi Figuerola, de la Estación Biológica de Doñana (EBD), que no participa en el estudio y cuyas investigaciones se centran comprender los factores ecológicos de la transmisión de patógenos por vectores.
Áreas de expansión
La investigación estima que 139 países o regiones —el 21,3% de la superficie terrestre— ya son áreas de riesgo para la transmisión del virus.
"Nuestros resultados mostraron que el cambio climático afecta principalmente al chikungunya al modificar dónde pueden vivir sus vectores mosquitos. En nuestro estudio, el mosquito tigre asiático fue especialmente importante, explicando más del 70 % de la distribución prevista del virus", dice Yang Wu del Centro de Tecnología de Aduanas de Guangzhou (China), que participa en el estudio.
"Como este mosquito tolera mejor las condiciones frías que el mosquito de fiebre amarilla, el calentamiento puede permitir que se establezca en lugares donde antes hacía demasiado frío. Cuando se establecen los mosquitos que lo propagan, aumenta la probabilidad de transmisión local", añade Wu.
Los modelos climáticos utilizados por este trabajo proyectan una expansión hacia el norte bajo distintos escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) con posibles zonas afectadas en el noreste de Norteamérica, el centro de Europa y el este de Asia.

Mapa de expansión del mosquito. / Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades y Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria
El mosquito tigre se adapta al entorno urbano
Uno de los factores clave en la expansión del mosquito tigre asiático (Aedes albopictus) es precisamente que tolera mejor temperaturas más bajas frente al principal vector tropical, Aedes aegypti.
"El principal transmisor Ae. aegypti no está presente en Europa. Ae. albopictus también es transmisor, pero no tan bueno. Por ese motivo lo que hemos tenido hasta el momento en los países europeos son pequeños brotes autóctonos debido a la introducción de casos importados y un número limitado de casos de transmisiones local. En el caso de chikungunya tenemos ejemplos de transmisión autóctona en Francia e Italia", afirma Figuerola.
El científico español describe al mosquito tigre como una especie urbana muy adaptada al entorno humano: "Es una especie principalmente urbana, aprovecha los pequeños acúmulos de agua que se encuentran en la ciudad para reproducirse y le gusta mucho picar a los humanos. Es una especie de mosquito muy antropofila".
Se trata de una especie exótica presente en España desde el 2004, que se ha ido expandiendo por todo el levante peninsular y está presente principalmente en Catalunya, Valencia, Murcia y en muchas zonas de Andalucía y Extremadura.
Riesgo de transmisión en España
El experto recuerda que España ya ha registrado transmisión autóctona de otras enfermedades por este vector: "Hemos tenido casos de transmisión autóctona de dengue".
En este contexto, explica que también podrían darse casos de chikungunya en zonas donde el mosquito tigre sea abundante y lleguen personas infectadas.
"La infección en humanos dura pocos días, por lo que la transmisión solo es posible cuando llegan personas infectadas recientemente, por ejemplo, porque han viajado al Caribe y vuelven con el virus. Es importante que en caso de presentar fiebre después de viajar a zonas tropicales se acuda al médico, incluso a urgencias si la fiebre es alta", recalca el científico de la EBD.
Respuesta temprana
Entre las acciones prioritarias ante estas situaciones se encuentran el control del vector y la vigilancia epidemiológica. "Es necesario evitar que el mosquito tigre sea abundante en zonas habitadas y propiciar el diagnóstico rápido de los casos importados, incluyendo chikungunya, pero también dengue y zika".
Para Xu, "los sistemas de salud deben prepararse con antelación. Los responsables de salud pública pueden formar a los médicos para reconocer rápidamente el chikungunya, reforzar el control de mosquitos y establecer planes de respuesta rápida antes de que ocurran brotes. Estas medidas son especialmente importantes en regiones templadas donde la enfermedad no ha sido una preocupación rutinaria".
El estudio concluye que limitar el calentamiento global y reforzar la preparación sanitaria podría reducir el riesgo de expansión del virus y de futuros brotes en regiones templadas.
Referencia:
Yang Wu et al. "Predicting the global risk of chikungunya virus under climate change using ensemble species distribution models". Frontiers in Cellular and Infection Microbiology
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