INVESTIGACIÓN

¿Qué factores dificultan la lactancia materna exclusiva?

Un estudio liderado por el Instituto de Salud Carlos III revela que el uso del chupete desde los primeros días de vida o la presencia de dolor en el pezón durante las primeras semanas son algunos de los motivos que complican la lactancia materna exclusiva. Por el contrario, el apoyo del entorno familiar y social la favorece.

Lactancia materna

Lactancia maternaFreepik

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Un equipo de investigadoras del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha llevado a cabo un estudio basado en el seguimiento, desde el inicio del embarazo y durante seis meses tras el parto, a madres y a sus recién nacidos para conocer qué factores influyen en la lactancia materna exclusiva.

Los resultados obtenidos hasta el momento han permitido identificar factores facilitadores y dificultadores para la lactancia materna exclusiva, y aportar nuevas evidencias para reforzar políticas sanitarias públicas que promuevan este hábito cuando el entorno permite llevarlo a cabo. Los detalles se han publicado en la revistaInternational Breastfeeding Journal.

La lactancia materna exclusiva (LME) es una de las intervenciones de salud pública más costo-efectiva. Por un lado, reduce el riesgo de infecciones durante la infancia, favorece el adecuado desarrollo del bebé y contribuye a la salud materna al disminuir la probabilidad de padecer cáncer de mama y de ovario, así como la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Por otro lado, disminuye los costes sanitarios y no genera un impacto negativo en el medio ambiente, ya que se trata de una forma de alimentación natural y sostenible, a diferencia de la producción de leche de fórmula.

Lo que este equipo investigador se propuso fue identificar qué factores facilitan o dificultan que las madres mantengan la LME durante los primeros seis meses de vida de sus bebés.

Uso del chupete o dolor en el pezón

En el estudio se recogió información en un centro de salud del sur de Tenerife (Islas Canarias, España). La investigación se basa en los datos obtenidos mediante cuestionarios aplicados a 83 madres desde el embarazo y a lo largo de los seis meses de seguimiento de la LME, incluyendo la estancia hospitalaria y las evaluaciones realizadas a los 15 días, al mes, a los 4 y a los 6 meses tras el parto.

El estudio pone de manifiesto que diversos factores pueden inhibir el inicio y continuidad de la lactancia exclusiva materna, entre ellos el uso del chupete desde los primeros días de vida, la presencia de dolor en el pezón durante las primeras semanas, la percepción materna de no producir suficiente leche y la existencia de antecedentes ginecológicos como el síndrome de ovario poliquístico o la infección por el virus del papiloma humano. Haber dado a luz en un hospital privado sin acreditación de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) también puede ser un factor inhibidor.

Por el contrario, se identifican como factores protectores el conocimiento previo de la madre sobre los beneficios de la lactancia materna, tanto para su bebé como para ella misma, así como la nacionalidad extranjera, especialmente en mujeres procedentes de Latinoamérica, en quienes se mantienen tradiciones y patrones socioculturales más favorables a esta práctica.

Este hecho podría estar relacionado con una mayor valoración de sus beneficios, el apoyo del entorno familiar y social, y, en el contexto del país de destino, con el acceso a los servicios sanitarios y a recursos de apoyo comunitario. El proceso de aculturación, entendido como la adaptación progresiva a las prácticas y recomendaciones del nuevo entorno, puede contribuir a reforzar estas conductas y favorecer el mantenimiento de la LME durante los primeros seis meses de vida.

Las autoras recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido como objetivo que, para el año 2030, al menos el 60% de los/las lactantes reciban lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida.

En la actualidad, la tasa mundial se sitúa en torno al 48%, sin datos globales consolidados para Europa. En España, según la última Encuesta de Salud de 2023, la prevalencia de LME a los seis meses alcanza aproximadamente el 47%, lo que representa el valor más alto registrado hasta la fecha y un incremento de ocho puntos porcentuales respecto a 2017 (39%).

Implicaciones para las políticas públicas

Así, el estudio aporta evidencia científica sobre los factores que influyen en la lactancia exclusiva materna y refuerza la necesidad de desarrollar políticas públicas y sanitarias que la promuevan. En este sentido, los resultados señalan la importancia de que las profesionales sanitarias cuenten con una adecuada formación y actualización en lactancia materna, así como garantizar que las madres reciban información y educación durante el embarazo (por ejemplo, a través de la educación prenatal), especialmente en relación con la técnica de lactancia, la resolución de dificultades y sus beneficios.

De igual modo, la implementación de prácticas hospitalarias basadas en la evidencia, como el contacto piel con piel inmediato, el alojamiento conjunto y el inicio precoz de la LME, junto con experiencias posnatales tempranas como el apoyo profesional en los primeros días, influyen de manera significativa, ya que pueden contribuir a prevenir y abordar dificultades frecuentes como el dolor durante la lactancia o la percepción materna de una producción insuficiente de leche.

Referencia:

Llorente-Pulido, S., Custodio, E. & Otero-García, L. Inhibiting and protective factors of exclusive breastfeeding in an Island population in Spain: a longitudinal study. Int Breastfeed. International Breastfeeding Journal (2026).

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