Muchos usuarios tienen en su casa varios dispositivos de entretenimiento. El ordenador, el smartphone, la videoconsola, el BluRay… y ahora más que nunca las tablets. Con la llegada de aplicaciones cada vez más exigentes y menos casual a los terminales móviles muchos se preguntan si hay otras formas de jugar a juegos sin tocar la pantalla y la respuesta es un sí rotundo. Es más, te enseñamos a conectar tu mando de consola para jugar en el iPad.

¿Vale cualquier mando para usar en iPad?

Antes de ponerte a jugar con tu mando gaming en tu iPad debes saber que no todos los mandos son compatibles. Hay dos cosas que debes tener en cuenta para que el enlace entre las dos piezas de hardware sea exitoso y es que por la parte de tu tableta Apple esta debe tener la versión iPadOS 13 o superior, la cual ya está en funcionamiento.

Xbox One Gamepad | DefconPlay

Cómo conectar un mando gaming para jugar en tu iPad

Una vez aclarado que no vale cualquier mando toca saber lo importante: Cómo conectar un mando gaming para jugar en tu iPad. Empezamos con activar la función Bluetooth de la tablet y el gamepad apagado para después ponerlos en posición de enlace. El segundo paso es pulsar el botón del mando que activa la conexión inalámbrica correspondiente. Esto depende del tipo de periférico ya que en el caso del de Xbox debes encenderlo y pulsar el botón conectar que se encuentra en la parte superior. Si por el contrario tienes el DUAL SHOCK 4 de Sony debes pulsar los botones PS y Share al mismo tiempo.

iPad 2019 | Apple

Después, ve a los Ajustes de tu iPad y en el apartado de Bluetooth deberás encontrar el mando que vas a enlazar. El proceso dura apenas unos segundos así que si has hecho todo lo anterior correctamente tendrás conectado tu mando para jugar a todos los títulos compatibles de la tableta, los cuales serán aún más con la llegada de Apple Arcade.

Es posible que no todo funcione como debería. Es decir, todos estos son los pasos que debes seguir para conectar tu mando gaming para jugar en iPad, pero siempre puedes encontrar algún error que te impida disfrutar de un momento de juego. El problema más clásico es la desconexión del periférico, lo cual se te notificará con un mensaje de conexión fallida. En este caso pulsa de nuevo el botón de conexión inalámbrica o de encendido del mando (el de PlayStation o Xbox según el dispositivo de la casa que vayas a usar) y espera a que vuelva a sincronizarse.

También debes descartar otros problemas como que el mando no responda por falta de energía o que la distancia entre los dos aparatos es suficiente cercana para que la señal no se pierda ni los controles vayan con retraso.