SEXUALIDAD MASCULINA
El tamaño del pene, los mitos y el impacto del porno: lo que dice la ciencia
La uróloga Blanca Madurga advierte del papel del porno y de las falsas creencias que llegan a consulta.

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La percepción del tamaño del pene sigue estando rodeada de mitos, inseguridades y desinformación. Así lo explicó la uróloga y andróloga Blanca Madurga en el programa de laSexta 'La Noche de Aimar', donde abordó desde una perspectiva médica uno de los temas más cargados de tabú social.
Uno de los principales problemas, según la especialista, no es tanto el tamaño en sí, sino la percepción distorsionada que muchos hombres tienen de su propio cuerpo. En consulta, explica, es frecuente encontrar pacientes convencidos de tener un pene pequeño cuando en realidad se encuentran dentro de la media.
Desde el punto de vista clínico, los datos son claros: el tamaño medio del pene en erección en España se sitúa en torno a los 16 centímetros, mientras que en estado flácido, medido en estiramiento máximo, suele oscilar entre los 8 y 10 centímetros. Solo a partir de medidas significativamente inferiores se considera que puede existir un problema médico.
El porno
Uno de los factores clave detrás de estas inseguridades es el consumo de pornografía, especialmente a edades tempranas. Tal y como señaló Madurga, la exposición precoz (en algunos casos comienza en torno a los 9 años) puede generar una imagen irreal del cuerpo masculino.
El motivo es que los actores pornográficos no representan la media de la población. Esta diferencia puede provocar comparaciones poco realistas y afectar a la autoestima, especialmente durante la adolescencia.
Este fenómeno encaja con lo que en psicología se conoce como imagen corporal, es decir, la forma en que una persona percibe su propio cuerpo, que no siempre coincide con la realidad física.
Además, la especialista puso el foco en otro problema: la dificultad para hablar con naturalidad sobre el pene, incluso en contextos médicos. Muchos pacientes, especialmente jóvenes, evitan la palabra o recurren a eufemismos, lo que refleja el peso que todavía tienen los tabúes en torno a la sexualidad masculina.
Sin embargo, esta incomodidad puede tener consecuencias. El miedo o la vergüenza retrasan en muchos casos la consulta médica, a pesar de que la mayoría de las preocupaciones relacionadas con el tamaño responden a percepciones erróneas más que a problemas reales.
Según la ciencia, el tamaño del pene, dentro de los rangos normales, no suele tener un impacto clínico en la función sexual. Factores como la salud general, la comunicación o el bienestar psicológico tienen un peso mucho mayor.
En contextos como este, es muy importante mejorar la educación sexual y desmontar mitos persistentes.
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